Una veladora encendida

Lagrimas reprimidas,
Deseos ansiosos de correr y olvidarlo volando
Y mi cerebro esta estático
Las telarañas se enraizaron
La sobriedad ha rascado tu corazón
Y sus coordenadas mi brújula no las encuentra
El mapa es peor que el de un tesoro perdido
te conozco y mi seguridad tiembla ante tu desfachatez
la flojera rasgo mi imagen ante tus ojos
los recuerdos me los robo
los instantes los atesoro
tus abrazos  los ignoro
mi neurona esta en shock
mi corazón está disfrazado
en la noche de los miedos
los latidos de mi cuerpo se han ido a otra fiesta
y mi cerebro se ha infectado
de este virus que me invade de  imágenes
en la ultima noche ya no hay lugar para las princesas
solo se admiten brujas sin disfraz
los cuentos ya están en las maletas
octubre va a partir con ellos
no me quiero despedir sin un disfraz
necesito un antifaz con sonrisa
porque en el ultimo adiós
me arrepentiré y no los dejare ir
y saldré a buscarte y te pediré perdón
aunque no haya cometido ningún error
el error fue de ellos
de ese sueño sin razón
de esa ilusión inventada en la desesperación
es culpa de tu cara bonita
es culpa de tu cinismo desbordante
el pasado es culpa del destino
el presente es culpa de la esperanza
y el futuro se lo achaco a la estupidez
Solo es una noche sin miedos
Solo es octubre retirándose sin mi
Una veladora de guia esta encendida
Por si decide regresar…

One thought on “Una veladora encendida

  1. Lo que más dolor nos puede causar, es lo que más nos atrae. Volveran otros momentos, otros octubres, pero seran distitos, porque ya habrán sido vividos.

    Gracias por tu comentario.

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