Un segundo o dos.

Y ella se sentó en la mesa de centro, en la sala de casa
Con sus remera y su uniforme de enfermera…
Se dibujó un triángulo perfecto desde el eje entre las comisuras de su pantalón.
Cada punto de costura como un poro de atento seductor.

Ese aroma en el aire que provoca un poema o una canción.
Apenas un segundo o dos que la mirada se desvió.
Revivió recuerdos, atormentó, despertó el deseo.
Un viaje sin detenernos en el tiempo.

Y se fue un día entero en un segundo o dos.
Un pacto entre la madera y tela y dios nuestro creador, el universo o la evolución.

#chicacosmica

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