Última y única luna

De pronto me da por recordar y aunque cada minuto de aquellos advirtieron que con el olvido no iban a trastabillar, los pensamientos se vuelven ajenos después de la puesta del sol cuando la oscuridad gobierna tapizando la muerte de una queja por lo no olvidado. Y por donde miro si las risas y los intentos de gemidos son solo señales de un camino que lleva marcado mi paso pero en esta angustia que causa de todo el viento no circula brindando así el permiso que los lamentos necesitan para ahogarse. Y como se disimula si este nuevo paso ha escogido como sarcófago la ventana desde la que observo los anónimos que quema el fuego sin hacerse daño alguno para al fin poder decir que perecieron. A mitad del seto del veneno mortífero que causa el recuerdo no atraviesa el sol para aclarar por donde seguir, convirtiendo este lapso en un laberinto aún sin disipar. Sabor a “No avanzar” me deja el momento de la última y única luna que vistió lo que nunca quise describir ni mucho menos entender. Por que una sola noche no fue nada y lo es todo aún sin darme al aliento que mis pupilas necesitan para aclamar que por fin se me conceda un solo segundo de oscuridad y encerrarlo en la nostalgia sin sentir como asesina mi cordura a fuego lento amenazando y estrangulando lo reservado para el olvido y aterrizarlo en otro navío.

One thought on “Última y única luna

  1. Si el minuto oscuro no lllega, mejor fingirlo cerrando los ojos, para que todo lo demás se de.

    Un saludo.

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