Tus siluetas

Codicias mal habidas
mal cálculo del desenfreno
aun suelo escuchar el reclamo del silencio
mendiga el misterio, me complazca sorprendiéndolo.

Gemidos olvidados en un rincón
su esencia se esparce como una peste
mis labios siguen inmóviles tras tu obligada desaparición
soy mas libre hoy contigo, que con alcohol.

Mal precio de tus ratos
por pintar y despintar en tu cielo
colgar los agujeros
y jugar con tu deseo.

No olvido la alta ambición
pero tu perfume se esfuma
no se si correr tras de el
o mentir con que el orgullo me detuvo aquel día.

Me esclaviza la necesidad de leer tus siluetas
      –carcajada de entereza
vulgar la manía de coquetear
me compra rápido la perversión de buscarte
me regalo al compás un vino para esperarte.

Me desquicia no leer tu voz
esto era así, no había lugar para el corazón
pero traiciona la debilidad, nunca firmamos contrato
y yo releo lo no expuesto.

Es nítida tu sombra
puedo describirla ahora que te beso sola
no busco tu apariencia
pero necesito admitir que era mejor verte partir.

Me aferro a no olvidar,
me recuerda la vida que te llevas escondida
sigo despierta con el temor de no parpadear
(En tono de sarcasmo:)
“valiente manera de despistar la ansiedad”.

No somos para entretejer paredes
recuerda el arrullo de aquel verso recitado
no fueron mis labios los que te besaron
guarda mi desenvoltura sin forzar la cerradura.

Puedo caminar sin parar
y aun no dejarte atrás
hice mal en pagar por adelantado
me mueve el delirio
     –Y podrías extender mi crédito revuelto
pero no me toca mas de lo acordado.

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