Soborno

Que peor momento para ser delatados
un millón de sentimientos encontrados
quiero alcanzar a palpar sus respuestas
mientras sus bocas se llenan de verdades expuestas.

No es para mí el escuchar sin romper lentamente ese papel,
letras fantasmas adornan con tinta de sal
lastima la herida el revolcarme en su lectura
y a todos solo les dio por callar.

No es con ataduras como se detiene el vendaval
aun palpita un amor en oscuridad
en las sombras de un robo de final
era mi historia, yo decidía si terminaba o volvía a comenzar.

Llamadas perdidas…
el tiempo les dirá que pesan mas las horas en agonía
por ver las lagrimas secarse
y no tener el valor para enjuagarse.

No resbalan las miradas
no es tan sencillo como escribir en mi espalda
como borrar la esperanza
a fuerza de un montón de hojas y lapiceros desgastados.

Pasado sobornado
con tan poco y terminó siendo ejecutado
mientras yo me vaciaba a mis letras interfectas
mientras ellas aseguraban guardar el secreto con puertas abiertas.

Fue mas embriagador que dejar de escuchar el silbido
dejar evaporar las flores
o quemar las cartas como depósito para nuevos amores,
no es triste, es un atropello de putrefactas intenciones.

Miles de segundos con su aroma aun me siguen
no se si el recuerdo sea suficiente
para dejar pasar el pasado, letras que consumen
y verle como siempre, con toque de presente disfrazado.

Este era el mes…

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