Perdí una muñeca entre las luces de neón.

Una silueta al fondo del callejón
de mirada trágica y boca de plata
moviendo los dedos con pena dijo adios
el aire embustero gritó algunos reproches
por aquellas noches de robarle al sol
la luz que reflejaba la luna en el sillón.
Perdí una muñeca esa noche entre las luces de neon…
abrumado por la despedida
le respondí con una mueca
en el intento de decir “lo siento”
arriesgar era jugar con fuego
no quise saberlo
la razón se contamina con el alcohol
un trago largo de veneno fue la mejor opción.
Dejamos atras el vacio en el bar
las confesiones en tu cadera
el deseo…

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