Miércoles 10pm

No entiendes la pasión que dinamita este corazón, no entiendes la magia que inspira cada mañana tu caricia, no entiendes que te encontré donde no quería, y te lleve como mi amiga, en un baile de salón.

Sé que dispare a perder, pero siempre me convenciste de que iba bien. Ahora es demasiado tarde, tu cabeza aspiro el polvo de la libertad, y los nuevos sonidos en tus oídos fueron tu salvación.
Te toca buscar tu propio ángel.

Dejaste de buscar en mi ataúd las piezas del rompecabezas, gozaste al saberme cabizbajo recordando que una vez estuviste igual.

Sonríe con ganas, mañana será un gran día, podrás brindar por mi partida. Te alegraras de dejar el drama para otro día. Tendrás el camino para nuevas fantasías, la ruta a la sabiduría.

La fiebre me alcanzó.

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