Locura transitoria en automático.

Levantando anclas
el barco zarpa sin capitán
que encontró en la isla
una buena muerte

le atizó al destino una fuerte golpiza
con un puño en la mejilla
y se hecho a llorar
con una botella de ron que robo
al pirata cojo de la canción

su ángel esta en huelga de besos
su duelo sin duda es un buen hogar
ni como escapar de la asesina verdad
trayendo consigo rastrojos del despojo

no hay relevo natural para tomar el timón
los enemigos están de gira por felicidad
brindando en el camarote del poeta
sin hacer ruido, sin dar guerra

el mar parece ya una zona de paz
las olas son muy cortas para el bucanero
con ansias de naufragar

se queda atado a los grilletes de la cordura
promete enloquecer un par de horas por semana
enviando cartas en secreto con palomas…

Dejo en automático y en buenas manos la locura transitoria que me ha perseguido y cautivado por poco más de 3 años. Dejo el disfraz de cadáver exquisito en el infierno de mi verdadero yo, ese que no tiene lugar en las afueras de la pequeña Francia.
Dejo con buena velocidad la nave bucanera entregando versos al fiel lector, con un selecto grupo de artistas con buena pluma y mejor corazón.

En una apuesta perdí el sentido, pero encontré la razón, por un periodo corto de tiempo quizás, pero el fantasma de la decepción es más grande que cualquier enemigo mortal, y es imposible de combatir sin salir herido de muerte. Pongo aquí un punto y aparte a tan valiente travesía, buscando nuevas aventuras en tierras húmedas y cabezas frías. Abordo de un velero, capturando la luz en momentos, siguiendo a la chica más guapa de la ciudad en bicicleta y en círculos de sabia savia ocupare mi tiempo.

Gracias y un saludo a aquellos que nunca se perdieron la puesta en escena de la vida de tan orgulloso servidor, y llenaron de palmas cada día después de ver traducida una guerra o un amor, una despedida o una canción. Gracias y un saludo a los elitistas que cerraron las fronteras exigiendo cuota de horas para hacer absolución. Gracias al ángel y al rayito de sombra que me levantaron de la derrota en el sillón, y brindaron por las victorias cantando una canción. Gracias a los amigos como hermanos que no juzgaron y no se metieron en guerras privadas, ni tomaron la piedra sabiendo que en sus cabezas de seguro tendrían una a cambio.

Me voy con las manos llenas de tinta y carbón, con algunos proyectos en el corazón. Me voy con la frente en alto por la ruta triunfal de los guerreros.

Volveré con nuevas historias bajo la manga, con nuevos naufragios que contar. Volveré por ese abrazo prometido a la orilla de la playa y por ese beso atronador. Volveré con más canas y menos pelo, con buenas musas satisfechas de besos convertidas en quimeras por el alcohol o la imaginación. Volveré con los excesos del poeta inventando una religión, con los sueños cumplidos y otros más por iniciar.

Volveré cuando sea preciso tomar el timón.

2 thoughts on “Locura transitoria en automático.

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