Laberinto

Me encantó hacer de tu mirada un laberinto donde dar por perdidas las marchitas guirnaldas, en momentos cuando deslizo el pensamiento a donde no se firma el contrato sabes de sobra que no encuentro el pasado, y que las manecillas obligadas adornaron minuto a minuto el silencio de exhibirse a las palabras…

Tu espacio que cristalizó el amor a todas velocidades sin puerto y un abalorio para adivinar la suerte que te enredó, encierra mi oleaje en tanta libertad que obliga a amarrarte para encontrarte en algún olvidado azafrán.

Y a veces pierdo de vista tu nombre, agudizo los espacios, entrelazo el firmamento y el infierno solo por saber cual pesa menos y escribiendo de ti una noche más me quemo los dedos, una noche más que de nada acusa pero no es cómplice de caprichos y disculpas.

Pero ni una anarquía podría excusar la manera en que la mente te dibuja en sus secretos gritándole en silencio a la primavera que se nos perdió algún día, la forma en que nos brincó dejando su olor con tan cínica y cruel barbanatería.

Insostenible la magulladura que alcanzó a dejar la luz de esa luna, no prometí darte nada pero me llevé gran parte de un silencio apresurado y se que te entregué algo mas que un beso ignorado…

Por el momento calla, llegará el tiempo, no comas ansias…

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.