La idea de que ayer fue una noche más, no la compro.

Puedo buscarte cada mañana en las notas frías del aire que se cuelan por mi ventana, pero se que jamás te encontrare.

Si eres la luna de octubre, aun es temprano para saber, y es que se, que suspiras cada madrugada desde que se fue. Los efectos del alcohol me dicen que tu nombre se escribe fuerte en tus labios de papel de fumar, y que en cada bocanada preparare una emboscada que te lleve como desvaneciendo el fuego en el mar.

Y es mi voz confusa y lastimera que se confunde con la pesadilla que es marcharte sin decir adiós. Un abrazo y un beso en la mejilla no son suficientes para mi desordenado corazón, quiero un poco más, quizás besar la flor, la margarita, el tulipán.

El aire gime y la lluvia santa caen sobre el templo que busco construir, con la primera piedra y la primera oración, con la primera bienvenida y el primer adiós.

Acostumbrado a perder la noción del tiempo conté cada segundo como el último, construí una vida alternativa y una nueva religión, de rodillas a tu inmaculada concepción. Lo pensé, sin duda, envolverme con tus alas, tu canto, tu voz que el tiempo no marchita, cubriendo de chocolate cada rasgo de una supuesta imperfección.

Musa, si te llamo musa, es por que amaneció, y con la luz de sol sabre que si te volviera a ver, seria en mis sueños, por que se que el futuro no pinta azul para saber de ti, ni el cielo rosa bajara contigo. No te encontrare ni en la misma lluvia, ni en el mismo aire que acariciaban tu piel, esa noche, que solo admire, mi difusa luna de octubre.

2 thoughts on “La idea de que ayer fue una noche más, no la compro.

  1. Como comprar un adiós que nunca se entregó.. lo que el viento no nos regala, es necesario arrancarlo de los recuerdos del alma….

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