La comida.

La comida se alargo,
mujeres riendo y sonriendo
lamentándose y hablando de sus penas,
la señora a mi lado tan finamente ataviada
tenia un fulgor que no le conocía
con esa gran sonrisa
empezó a contar su historia
desplego sus alas y mostro sus heridas,
todas las arpías se apiadaron,
fue un momento sublime en esta obra teatral.

Yo solo escuchaba su versión,
asintiendo en algunos momentos
en otros no,
ella me miro y se sonrió
con una media sonrisa pidió compasión
y sus ojos llenos de color
dejaron caer una lagrima obscura por sus mejillas
que llego a mi corazón.

Atine a ser honesto,
sin importarme el que dirán mañana
la estreche entre mis brazos
dándole un poco de confort,
sintiendo a la pequeña que aun estaba ahí,
mi pecho se inflamo en un ardor,
mi corazón se detuvo por un instante
para volverse un nuevo sol,
sus primaveras ya no importaban
y en un instante lleno de pequeños sucesos,
su vida me entrego.

2 thoughts on “La comida.

  1. Es q no hay nada como una sobrmesa para marujear aunque yo prefiero
    La barra dl bar y una copa de vino en la mano

  2. @canalla: en algun momento dejaste de ver directamente a sus ojos?
    @chloe: hiciste que proyectara esa imagen en mi mente 🙂

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