Caen las noches en observa de la mirada mas triste
que una princesa enamorada puede tener,
vista desgastada por tantas disculpas vanas
encarando cada sorbo de fino vino con aroma a realidad
y preguntando donde está la chispa que enciende corazones
para llenar la vida de absurda felicidad.

En espera de ese adiós con firme promesa de liberar
busca armas que ayuden a enfrentar lo que encadena,
mientras seguimos jugando a ver “quién puede mas”
acompañados por una compañía no tan fiel
que de pronto se empapa de cordialidad

Lenta despedida del caballero que duerme
dejándole su sueño, y su promesa de por fin ser bueno
esta vez la razón tendrá que pisotear al corazón,
y en cualquier excentricidad otra vez demostrará su afán de no llorar

En el bolso llevará un espíritu enterrado en el inconsciente,
el lapicero del recuerdo y un cuaderno lleno de sueños muertos,
no se necesita mas..
pues para toparse con otro reino gobernado por un Rey al azar
solo se precisa alguna insignia para volver a amar.