Imperecederos

Los días siguen dando vueltas y no te consigo atrapar. Te escondes entre restos de la destrucción. En sombras, entre el fuego en las paredes.

Me prohiben las nubes que me envuelven, el sol que se esconde, el aire que anuncia la primavera. Los espacios que se harán brechas para caminar.

No llegarás puntual a la cena, la dejaras pasar. Tus caderas en ritmo buscaran donde encajar. Ni las caricias ni el humo reinan en tu burbuja esotérica.

Así seguiremos unos años hasta que el cuerpo no de para más. Cuando el corazón deje de trabajar sabremos, que pudimos ser viento y pradera.

El cielo no podrá unirnos.
El infierno lo hará.
Somos únicos.
Somos imperecederos.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.