Galáctica

La boca que nunca será mía retoza serena en los confines del olvido, la gloria de su mimo queda reservada para corazones fríos, falta el ritmo de una hoja en el precipicio, los viejos desfiles de bonanza en la barra.

No queda esperanza para el equilibrista que se desnuda en la sombra, acechando a su musa en el silencio sutil de un plan perfecto que nunca tuvo llama.

Saben a muerte los recuerdos, a dulce y miel el abandono, de la mujer que duerme desnuda en otros brazos, en un carnaval sin mascaras.

Es una mentira en labios de mujer, un ángel que no sabe de encomiendas, un crimen a media noche, sin consecuencias.

One thought on “Galáctica

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.