Extrañas despedidas

Vileza entrometida
se destruye el imán alterado
no tiene fortaleza para alimentar el volcán sofocado
ríete de ti, yo me río del desperdicio fiado.

Daría el diezmo si el ruego te colgara de mi lado
por descubrir como se siente huir
por asesinar la factura que pago
vacíate el boquín, no hay con que saldarlo.

En guerras tú eras el fiel soldado
yo la que esperaba tu regreso entre telas de seda,
con estrellas en la pecera
y solo con ausencias arañándome el utópico de paciencia.

Extrañas despedidas hemos tenido
pero esta raya en la costumbre del destino
bendito el dios de tu demencia
que me conoce mas que a ti
y me sienta en el banquillo de realeza.

El viento se roba el sobrante
los perros sabrán alimentarse,
se malgasta la voz
que me atrajo a este ruido y su sabor.

Rutinas de ebriedad,
derrocho el tiempo que no perdí en buscar
tus latentes espectáculos de un alterno teatro,
de un auto fracaso en desacato.

Números borrados,
no perdamos el estilo al mirarnos,
yo sigo siendo ese maniquí
tu el comerciante que intenta pagar de contado.

Buscando ser feliz, el vagabundo rompe sus tratos,
la canción que prometí, suena ahora en el suburbio de tu estado
si encuentras lo que un día perdí en tí,
no lo dudes! es la propina por tus ratos.

One thought on “Extrañas despedidas

  1. Partidas necesarias para la recomposión de almas cansadas.
    Como de costumbre, en cada verso, solo hay ensencia.
    Un placer tu “locura”, aunque solo sea transitoria.

    Un saludo.

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