En el bar de La esquina del sol
una mujer me hablo al oido
susurro, tomo el abrigo y se alejo
la marea dejo un extraña luna
una copa sin hielos y una botella vacia

En el vagon del tren
una chica a cuadros sonrie
se cruza de piernas
el aire huele a sabanas de seda
y un tardio amanecer

Extrañas conquistas en un mundo irreal
suelen ser tardias las cartas en el sofá

Una realidad virtual en un mundo complejo
una verdad parcial como esferas del cielo