Entre las mieles de la noche
que poco duran los sueños
siguiendo la luz en tus ojos
par de lumbreras brillantes

la bohemia luna embriagada con canciones
y una copa de tinto en la estancia del cielo
sirven de pretexto los decibeles fortuitos
para amenizar el tiempo que no hace tregua

mortal pecado pensar que te puedo sonrojar
con dichos de Almudena
si buscas en el viento lo que después de mi
no encontraras, un loco colmado de ilusiones
buscándote en las alas de las mariposas, de los colibríes
en las olas del mar en exquisitas tempestades

sigo atado de manos con tu sonrisa
aunque ondee en alto mi bandera de revoluciones
la pena es la gloria que me alimenta
tu tristeza la más barata de las coliciones

que cortas son las horas
buscando el rastro de tu boca
rozando mi codo con el calor de las ansiedades
de los besos imaginarios
de los desvaríos nocturnos
al pensar en ti, en tus claveles
en tus dichos de rosas y perfectas sincronías

en la risa muda de las soledades
me pierdo en tu diáfana mirada
y sueño entre tus labios abiertos
abrazado a tu cintura
corrigiendo el do-re-mi de los gorriones
con caricias en siluetas definidas

jubilo mis ganas de florecer
en jardines de especies tropicales
millas al sur los oasis de los desaciertos
no guardan rencor cuando la noche es la mañana

vecino de los acordes finos
canta el caramelo de tu voz
el crucigrama de tus desventuras
el tallo del árbol de frutas
tus zapatillas de cara al sol
los tulipanes de azúcar de tus mejillas

la lagrima que se seca en solitario
hierve las ganas de olvidar el adiós
prendido de tu corazón
olvidando que es solo un sueño
lo que esta noche ocurrió.