El error fue mío

Sigo aquí… remendando el único hilo que me une a ti
capturando lo que me niego a dejar ir
desinhibiendo las heridas fieles
arrancándole mis ojos al recuerdo que queda
como escudo para no dejarte ir,
para no dejar escapar el calor que desprende tu memoria en mi almohada
donde sigue impregnado el aroma de tu alma.
Ahora valoro el rincón donde solo tu me acompañabas,
los viajes por el espacio, los cuentos, los besos robados.
Y mírame aquí, exhibiendo penas por dejarte partir,
costeando las peripecias con factura por cobrar a corto plazo,
reclamando mis sonrisas encerradas en el calabozo,
ostentando lo débil que es ahora mi abrazo.
Instantes compartidos ahora bailan en solitario,
frecuentando el viejo rincón
y volver a verte se ha vuelto mi favorita obsesión.
Ahora me miro sin ti en el reflejo de mi espejo,
aquellos momentos amenazan mi tranquilidad
y en mis paseos por el pasado me encuentro con la tristeza coqueteándome,
queriendo conquistarme.
Tus besos han construido todo un fabril,
tus cartas se visten de faquir,
y no importa que tan rápido transcurran los días
o que se repita el mes de abril.
Que el invierno te traiga consigo,
que congele las promesas
aunque tenga que repetir que el error fue mío.
En tu ausencia solo un cruel palpitar reclama mi inocencia
Ya no se si piso mar o tierra
solo le pido a la noche, que te envíe en alguna estrella.

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