Sonríe para ti pero no te regala nada
no cobra por vivir pero no es gratis estar en su cama
la luz de la luna brinda con champagne
el sol deslumbra sus encantos al coquetear

El paseo matutino lo engalana su porte de dama
tomar el té, bordar al atardecer
lo ordinario maquilla su sonrisa artificial
mientras avienta sus afanes a esclavizar
hasta que llega la noche para empezar a danzar

Como cada mañana menea el café
la imaginación es buena trampa para fingir bien
el brazo del que se engancha en reuniones y fiestas de elegancia
sólo adornan las fieles ganas que la llaman de madrugada

Con ansias a la espera del anochecer
al momento de la silenciosa huida olvida las alhajas y joyas caras
no servirán para los enredos de placer
mientras el amor duerme, la pasión le da tratos de privilegiado rehén

“Y privilegiado el que paga por cobijarla en su sábana
el elegido desde la tarima con su mirada fetichista
no habrá salida por esa noche…
pero no habrá entrada el día de mañana”

Don andenes, pero una magdalena por instinto de mujer
los vestidos largos y peinados forzados
obligado también el presumir el apellido refinado
pero la sombra es testigo del secreto ferviente
y no es oculto para uno que otro sirviente

Muñeca de porcelana
dignifica su belleza a la realeza
un día nuevo: por hoy sólo le corresponde el título de princesa,
pero mañana, con una corta falda
será de nuevo la reina del tabú y no en su fina cama…