Confeso y prófugo

Confeso y prófugo
por una mirada en la ventana del tren
tu blusa naranja que no me dejaba ver
un par de soles
un par de estrellas en el horizonte

tu pose indiferente
como aquella que pierde un corazón
muda ante el cristal
con los ojos entrecerrados
con las manos exigiendo un apretón

tengo el oasis que calmara tu sed
los labios perfectos para tu piel
una frase entre mis notas de cartón
para tu mejor sentido del humor

(confesión…)
la distancia es la mejor decisión
pero te besare en el próximo vuelo
soltera o no
te besare el cuello
las mejillas con ron

(prófugo…)
de los demonios de mi cabeza
que deje en puerto Ensenada
a la orilla de la playa
tomando un coco con sol
esperando la llamada…
de resurrección

y veo de frente
buscando un norte
un ángel, un buen son
una tarde de inspiración
para huir contigo
por las grutas, por las ruinas
por los cementerios escarlatas
por lo profano de mis manos
por mi lengua de dragón

ve mis ojos
a punto de confesión
transgrediendo cualquier intento de persuasión

(seducción…)

mariposa, vuela

4 thoughts on “Confeso y prófugo

  1. haber haber kien te enkargo este poema tokaio……tendra algo ke ver con la ultima idita a ense, bueno en fin siempre me gustan tus poemas vas directo a lo ke kieres decir das una excelente y detallada descripcion de la escena con lo que logras que nos vayamos en el viaje que imagine el poema en un cuadro ….muy bien Cadaver, sigue asi!

  2. imaginar el poema en un cuadro… eso me gusta… y no tocaia, no tuvo nada que ver con el viaje a ensenada… fue un buen mas lejos…

    gracias por el coment y las porras! sigue asi 🙂

  3. Si puedes ofrecer el oasis qe calme la sed, entonces ofrece el paraiso completo, no te detengas, no habra persuacion al mirarte a los ojos.

    (Confesion…)
    No hay distancias suficientes cuando hay deseo..
    (Profugo…)
    Escapa de sueños, demonios y pasado, veras qe todo es efímero..
    Mira de frente qe tu norte hara olvidar tu sur..

  4. Promesa congelada en el tiempo transcurrido, inmóvil ante el sentimiento de haber escapado, y ahora que pareciera que es en vano, aquella promesa late al ritmo de un recuerdo burdo pero más vivo que el alma misma…

    Regálale a tus manos el deseo de jurar sin ser juzgado…

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.