31.

Felices 31.

No tengo palabras para desearte lo mejor.
Las ahogaste con tus silencios y con esa forma de decir adiós.
Esta noche no habrá flores, ni abrazos, ni un te amo.
Los cambiaste por humo, marihuana y un orgasmo.

No tuviste lo mejor de mi. No tuviste las agallas de esperar el momento.
Pero te deseo que vivas como deseas y encuentres felicidad.
Ese estado único de paz y armonía con el universo.
No mires atrás, para entonces ya me habré ido.

No te deseo ningún mal, quiero que quede claro.
Porque dos corazones dependen de ti, y el mío aún está sangrando.
Sigue adelante con tus pasos.
Algún día en otro aniversario entenderás lo que es amar sin barreras y sin engaños.

Disfruta tus 31. Te ame. Te amo. Mañana no se.

Octubre y Erika

Hoy ha vuelto a darme por pensar, que el diablo vino a hablar… de la nostalgia de cinco octubres que han pasado desde que conocí esos labios que quiero probar. Recuerdo que estuve cerca de la gloria una vez, por un momento, en un bello error de cálculo al saludar. Por ocultar al canalla me fui con las manos vacías, sin una despedida, sin esa oportunidad de demostrar el valor de mis sueños y que también se besar.

Me quedo con una fotografía adornando la sala de mi casa, de una tarde en la playa, y con el conejo que se queda quieto en la luna.

No me acostumbro a perder, pero juego por placer… y hoy en este día te sigo deseando lo mejor a pesar que la distancia terminó por alejar a dos extraños.

Celebra con tus labios en la copa que pretendo ser en una noche de octubre, espero que sea de arrabal.

Las piedras rodando se encuentran

Solía llegar a casa y correr para buscarte aunque se que tu madre odiaba cuando tocaba a tu puerta gritando tu nombre. Hablábamos de todo y a la vez de nada. Escuchabas como si mi vida tuviera algo de interés, no era más que un niño siguiendo sus instintos.

Tenías las palabras adecuadas, las que menos esperaba. Eras un poco dura cuando la duda se reflejaba en mi cara. Siempre agradecí tus consejos aunque lo confieso, nunca los seguí. Me importaba más tu negativa para abrir mi panorama de las cosas. El nunca estar de acuerdo conmigo me hizo crecer.

Enmudeciste cuando me señalaron con el a ti nadie te quiere. Algunos años después me confesaste que estuviste a punto de decir que tu si. No hice más que sentenciar un lo sabia, pero te entendí. Una rosa puede valer incluso más que un ramo entero olvidado en la mesa. Tarde en volver a regalar una flor después de tu graduación.

Siempre te quise, pero te tuvo mi amigo. Sabes que soy muy leal y ante eso no se puede fallar, lo supe desde el principio, eras el mejor amor de mi mejor amigo y contra eso no hay demonio en mi cabeza. Cuando solicite autorización para verte de una manera diferente, se que no te era indiferente, pero te asustaba mi postura ante el mundo, querer siempre ir contra el viento suele causar un poco de miedo. Además decías que a mi todas me gustaban, no estabas equivocada, me sigo postrando ante la belleza con reverencia.

Me exilié demasiado pronto, me dejé llevar por la deriva demasiado tiempo. Cuando volví me esperaba tu sonrisa, pero tu corazón ya no era tan mundanal como el mio. Cambiaste y sentenciaste que nadie podría quererme con mi estatus de padre y con la letra A dentro de un circulo tatuada en el pecho.

Nunca fue mi lado fuerte la religión, me recriminaste no ser buen amigo por no seguir lo que otros dicen de tu dios y no impulsarte en tu intento. Lo mío siempre fue más seglar que espiritual.

Dejaste de involucrarte en mis dramas, te reías de ellos. Te odié por eso sin drama, solo en mi pensamiento. Me obligaste a mantener mi boca cerrada, solo decir lo necesario para alejarnos.

Se que tuviste amigos mejor que yo, no te podías conformar con un loco borracho demente como un servidor. En tus visitas a la ciudad quise un poco de trato personal, nunca te diste el tiempo de recordar.

Las últimas veces que vi habías perdido el brillo, aunque solo a mis ojos. Ante los demás seguías siendo Elenita, con ese diminutivo que nunca me gusto, rima con tontita y tu nunca lo fuiste.

Fuimos los mejores amigos, ahora somos unos extraños, y me gustaría alguna vez decirte cuanto te extraño, y que siempre te recuerdo con esta nuestra canción:

compartimos el mismo anhelo, compartimos el mismo cielo,
compartimos el mismo tiempo y el mismo lugar,
fuimos parte de la misma historia, ibamos en la misma prepa,
yo siempre fui una lacra y tu eras el cuadro de honor.
encendimos el mismo fuego, competimos en el mismo juego,
compartimos el mismo amor y el mismo dolor,
la vida nos jugo una broma y el destino trazo el camino
para que cada quien se fuera por su cada cual.

las piedras rodando se encuentran, y tu y yo algún día nos habremos de encontrar,
mientras tanto cuidate y que te bendiga Dios no hagas nada malo que no hiciera yo.

Recuerdos

Un par de minutos al dia
hay recuerdos que carcomen el alma
que roban un suspiro, algún solloso
ruborizan las mejillas, producen un poco de calor

Tu recuerdo me resulta confuso
hay días que simplemente te extraño
otros que ni me acuerdo de ti
me hace falta pelear de madrugada
escuchar tú risa burlándose de mi

Tengo mucho que contarte
se tienes mucho que preguntar
hay verdades que no ocupan explicaciones
hay mentiras que perdieron credibilidad

Acércate, cuéntame otra historia
de esas que calman mis miedos
que más de una vez arruyaron mis sueños
disiparon mis temores y pude dormir

*Con dedicatoria especial
para el De-mente perversa!

Lobo solitario

Nativo de una sierra sureña
inquilino de climas húmedos y ardientes
camina por la vida resucitando al inmolado
derrochando lealtad
y reclamando rectitud al cristiano falsificado.

Conspirador ermitaño de las hipocresías
cierta luna llena suele entristecerle las pupilas
no se guarda el afecto ni la verdad
sin embargo, mantiene la dureza de su corazón reservado.

La obsesión cactácea adorna su jardín
aventurero ocasional, coleccionista de libertad
lobo solitario de desiertos poblados
transita de vez en cuando buscando peyote para alucinar.

Radical en exilio de las sociedades banales
su devoción se mezcla con las tentativas de la evolución
duerme con teorías que solo comparte con Dios
y no recuerda soñar en la almohada de su habitación.

Comerciante voluntario de juegos en el cielo,
abraza el miedo intercambiando amistad,
lo traduce una ausencia de sutileza en su mirada
que logra intimidar hasta la hermosura de un holograma fatal.

Excelente degustador de la belleza
aunque suele optar por la inteligencia,
artista con calidad de grandeza
se interesa por obtener la mirada y tiende a observar.

Interpreta los sueños con su pincel
le da color a los temores, a la maldad, a la sinceridad…
puede definir mis gestos mudos en segundos
y plasmarlos en óleo con tinta de sal.

Simplemente es él, con los genes de un guerrero zodiacal
pero con la sencillez a cuestas en cada paso que da
no hay faltante de riqueza al charlar
tan humano y con tanta divinidad.

Juego de Ajedrez -en parodia-

El día me presume de malas expectativas
de una corriente poco febril e instigadora
de una danza ambiciosa que deja la noche en quiebra
en parodias desconocidas
sin más luz que la de tu cintura…
-déjame vivir en las alturas-
pues no hay más luna que me llene los espacios en penumbra
no hay mas sonrisa que mi alma misma sintiendo en agonía
el amor y su juego de ajedrez
sarcasmo intencional
sueños en desventaja –siempre y cuando se discuta con el Rey-
en ocasos de madera y con una fina mueca de miel.

Me busca tu beso materializado en letras y papel
auténtica receta de alquiler,
para amarrar las horas libres al cielo
y aventar alguno que otro silencio en duelo,
bendito consuelo de mareo
curando la nostalgia pero ensuciando la pos venganza,
maldita incomprensión…
de una negación de forma casi compulsiva
como una conducta viciosa que sabe de demencia
y alteraciones con despedidas prematuras.

Gano de mi lado el juego de muestra
con la fotografía de las piezas en volcanes de rabietas,
a cuadros negros mi pintura de reversa
y aunque nunca lo resuelvas,
las leyendas se guardan en avaricia y piedras negras.

Elección tripartita

Jinete de abolengo

Nunca vi tanta luz y tanta sombra como hoy
sin esa perturbada adhesión
-“enfermedad o perversión”
solo él me da el valor para huir, cerrando puertas
asegurándome que no siguiera mis huellas,
el antifaz cumple su misión.

Al pasar de los años querré decir que fue el peor error
-que desperdicié en pedir “mucho por un poco”
que no me arrancaron los labios
que mis besos son aun de mi posesión
será tarde, mas nunca odiaré el quererlo… por convicción.

-Y aún recuerdo la melodía de fondo
y los gestos obligados por el juego…Tarde

La debilidad mi mayor secreto
(perdí el “límite”)
en aquel beso donde la actriz esa noche no fui yo,
en la grieta que le causó la agresiva imagen al corazón
no retuve el desahogo de gritarlo… provoqué el rechazo
un rechazo sabor a traición, que me fue “desordenando”
mas nunca fue mío, la del error fui yo.

El podía quererme y en mil camas perderme
pero yo volaba con adicción
-“Esta reina de agujeros en los corazones”
firmas públicas de guardia siempre en mi mente
para no auto secuestrarme
preferí ahogarlo cada vez mas en noches de licor
una ”esperanza fantasma” aun me hiere ocasionalmente.

“Altanero en revuelo”, “en una sola noche de frenesí”
mientras todas ellas lo adulaban
yo soñaba con sus labios en mi espalda
en cuestiones de pasión y de cama
nunca fui una dama.

“Usurero” de mis desvelos,
bendito aun en el desorden
por enseñarme a volar
-esclavizada por “Tus siluetas”
y perderme en sus versos
aunque nunca mas me encuentre en ellos.

Malos vendedores y hostiles
del amor que nunca denuncié,
malas voces y tonos febriles…
en “aislamiento” me juré hasta el fin mentirle
y heme aquí, banalmente expuesta
escondida en la poesía que alquilé.

Cuanta ironía me registra “Sin ti”
en su nombre “por creer en lo que no es de mí”
con el recuerdo de “la última y única luna”
sonrisa desmedida, elección tripartita
lo pierdo, me gano y vuelvo donde siempre pertenecí.

Que la vida gire y lo mantenga lejos
se robó algo de mi que aun no encuentro
no es que me haga falta
pero que lo tenga… además lastima mi ego.

Pido que tenga la gallardía para sepultar lo que nunca fue nuestro
que no la de por pedida,
el dejó de ser un caballero
y yo nunca fui la perfecta musa de sus cuentos en señuelo.

Se gana el mérito
el papel de “mártir” le queda perfecto,
-A petición y “a contratiempo”… somos “Ajenos”
siempre lo supe, solo así podría perderlo,
jinete de abolengo,
me gano más entre mas lo pierdo.

Los besos que no te he regalado

De las vulnerabilidades mas arrinconadas del corazón…

Cuantas coartadas para robarme el valor,
recalco mi culpa, no pensar igual que voz,
arranco de tajo la dañina obsesión
de este amor me dejo libre
de este amor que siempre me fue imposible.

Que número de días negándome la frustración
de llegar tarde a tu vida y aun permitir que te llevaras el corazón,
siempre serás el amor ideal, los sueños perfectos
pero me quedo con lo real, aunque la luna no lo pueda aprobar.

Siempre escuché que es de sabios reconocer
y yo admito que me impone la marca de ti en mi piel,
vuelvo a dejarle mi destino a los comprimidos
es el tiempo de retroceder y solo ellos saben hacerlo bien.

Nunca pensé perderte en el camino
no actué la despedida, por lo que no me sale nada bien,
esta musa en quiebra tiene mucho que aprender,
no quise herirte pero se lo que es perder la fe.

En desacuerdo con bastantes argumentos
no soy lo que has pintado
pero no me valdré del intento de rescate
te doy por perdido, la culpa es proporcional
tampoco hago promesas, pues el tiempo te dirá
que no hicieron falta… siempre estuvieron de mas.

Recojo mis maletas y reclamo las cicatrices
sin ellas no sabría en que he mejorado
sin ellas quien me recordaría que mi poesía va a tu lado
que eres pasado….y lo mucho que te he extrañado.

Puñaladas por la espalda te han desangrado
a mi me desangra no encontrar el remedio
el método que borre de mi mente tus imperfectos
-¿No valen más los besos que no te he regalado?-
bajo la cabeza y espero con eso pagar de contado,
pero si no, te guardaré en el baúl de acuerdos no saldados.

Te esquivo la mirada,
me duele mas que todos los cuchillos enterrados
no se bien fingir, como lo habrás notado…
pero aun no te puedo dar por ignorado…

El nombre de tu sueño

Tuviste la osadía de nombrarme capitán en la madrugada, buscar en tus sueños algún recoveco para la realidad, convertir ese beso en un transbordador espacial. Tuve la villanía de vestir de rojo el amanecer, de pedir que te quedaras en mi galeón anclando en el puerto de tu piel, engancharte en una travesía sin tripulación.

Un encuentro furtivo, y como fugitivos, huimos por las mazmorras del cielo, entre los túneles del deseo que hace algunos años se mostro tímido, oculto bajo las escaleras de un antiguo convento. Entre el oleaje se perdieron las miradas, se ganaron los guiños, se escondieron las voces, se escucharon gemidos. Toque tu coral sobre arenas movedizas, el punto final de tus caprichos. Un grito me hizo detener el embate, solo para ver como se reflejaba la tempestad en tu cara, la noche que el huracán a tus costas tocaba. No consentí la idea de tomar el timón, hacer de este viaje lo que dictara el corazón, si encallamos en alguna isla desierta será mejor, para tu merengue y mi rock and roll.

No llevamos paracaídas para la libertad de consentir los sueños y devorar en el viento paraísos de placer, no llevamos suicidas solo kamikazes en potencia, para seducir con cualquier bandera la frontera de lo prohibido. Sacudiendo los desvaríos del amor, con vino, con besos robados en los pasillos, con cariños bajo la mesa de billar. Con raptos a media noche y contrabando de ron, con llamadas y caricias a la distancia. Con miradas sedientas que quieren volver a tomar.

Te espero, para ponerle un nuevo nombre a tu sueño. Lisa no estaría nada mal.