Te propongo.

Te propongo vernos el martes a las siete,
el sitio tú ya lo conoces,
esta vez nadie hará reproches
en el anonimato de la noche
dejaremos los corazones en el coche
y al subir las escaleras;
detrás de esa puerta
lo impúdico saldrá a flote.
Nadie controlara las amarras
si tu cabeza reposa en la cama;
y en el juego de las sabanas
tú y yo,
quizás alguien más afinando la occasion.
Sin engaños, ni promesas,
solos compartiendo las proezas
que de noche se envuelven en pasión.