Para robar de ella su calma.

La luz de luna tocaba su silueta
y avido de despertar su concupiscencia
de puntillas me acerque
para robar de ella su calma,
su sosiego me impuso cadenas,
el autodominio llego a mi,
suave y terza su imagen se proyectaba
en un instante sus caderas me dieron la espalda,
Intente buscar un lienzo
y en la penumbra plasmar su perfil
al no encontrar nada a la mano
como espectador contemple al fin
a la tenue luz dibujar su relieve por mi.
y le vi estremecerse entre las sabanas
ni siquiera intento despertar,
y espere…
…Espere como ladron la madrugada
para robar de sus sueños la calma
y probar de sus labios el licor matinal.

Navegando solo

Navego solo en este agitado mar de palabras y frases sin coherencia
entre fantasmas arcaicos de un lánguido pasado
la lluvia golpea como flechas los costados de mi barco
la tripulación murió, o se escapo mientras dormía

en las paredes quedan restos de historias que nunca terminaron
pequeños dibujos de promesas de amor sin cumplir
frases inconclusas, nombres y fechas que nunca existieron

retazos de seda atraviesan como sombras la cubierta
esparcidos por el viento sin cuerpos que vestir
lunas de papel en cenizas
brújulas inservibles, descorazonadas

el negro horizonte sin estrellas
al que me llevan las olas y el viento
con llanto de sirenas en concierto
recuerdos que me mantiene de pie

navego solo, sin dirección
con un motivo: necesito perder la razón
y ahora
iré a toda marcha bajo el agua.

2.45am

Finalmente entendí:
que no puedo vivír en la Luna
que ya esta habitada por el conejo que no come queso
que los sueños, sueños son
que al despertar y abrir los ojos nada es real
que no hay mal que dure mil años
que los amigos no son eternos
que el dolor algún día se va
que la manzana no es un fruto prohibido
que la familia siempre va a estar ahí para ti
que si te caes, no pasas del suelo
que el oxígeno es más importante que el amor
que la felicidad es relativa
que una rosa no deja de ser flor si pierde un pétalo
que no puedes sonreír todo el tiempo
que no tiene nada de malo llorar
que un “te quiero” no garantiza nada
que un “te odio” tampoco
que el mar no es infinito
que el agua te puede mojar
que las lágrimas saben saladas
que los mocos también
que el miedo no paraliza
que las noches son más divertidas
que algún dia me voy a morir
que me van a extrañar
que las penas con pan son las mismas
que la muerte es una pequeña embustera
disfrazada de locura
y un poco no me va a matar.

Esperando despertar

Y cerré la puerta y tu sombra ni se inmuto el amor congelado seguia ahí eso quise pensar porque no era raro solo era como siempre, porque debía pensar que esa noche actuarías diferente sin orgullo, no te reconoceria esa marca distintiva que te hace ser tu y que he aprendido tanto amar como a odiar. Un poco de amor disfrazado de estupidez o al revés quizás, pero siempre esperaba al otro lado de la montaña siempre estaba la vista fija hacia ti esperando a que fueras hasta allí… Una seda vestía tu piel una almohada de plumas y un edredón caliente era lo que te envolvía en esa noche fría y yo seguí esperando a que morfeo te rechazara y te lanzara hacia a mi, los minutos acariciaban mi cabello mientras mi cabeza no dejaba de insultarme y lanzarme palabras no apropiadas, aferrada al milagro inexistente inequívoco y radicalmente iluso seguía firme ignorando el frío y que un tacón empezaba a reclamar después de un dia tan usado los ignore con tal vehemencia como tu me ignorabas y solo pensaba que mejor ejemplo no pude haber utilizado y tal parece que el día siguiente  era tu cómplice y no se decidía a llegar, los minutos transcurrían lentamente y deseo que el odio me invada y que el milagro suceda para jamás regresar a buscar migajas para rellenar la soledad que hace años llego para no mudarse, empiezo a revolcarme en esos momentos que han hecho sentirme viva por fin otro minuto transcurre mientras tu te revuelcas con morfeo y aqui sigo esperando que una pesadilla te lleve hacia mis brazos o que el sueño se adueñe de mi razón o de mi locura, me doy vuelta en la cama siento tu respiración pienso que eso es perfección mientras intento volver a soñar en una vida normal….

La soledad

Como agujas en el paladar
como crucifijos en carnaval
así suele ser la soledad…
que mira y no ve
que no se cura con fe

dura suele ser la realidad
en un nuevo amanecer
con sorpresas en la piel…
el espejo no miente
suele ser duro también

el frío llega a los huesos
con reproches y temores
juega con la vanidad
con cartas marcadas
y con apuestas altas

solo es el beso de la muerte
lo que en el pecho se siente
mudo en el silencio
con el embrujo calavérico
de una noche sin sueño.

Jueves negro

La tierra se abrió
sin mas un algo morboso se proclamo…

139 lexatins seria una buena solución
una gota de sudor por mi espalda resbalando
un constante nudo en la garganta
el miedo a lo desconocido
ríos de sangre uno detrás de otro

después de todo, necesito paz y tranquilidad
Decirme que “Todo estaría bien,
error humano suele suceder”

la calma que solo una noche duro
fue precedida por un mar de dudas y temores
el anillo, el ajuar, la algarabía, el boleto de avión,
el cuarto de al lado, el golden…
se esfumaron en un abrir y cerrar de ojos

la soledad me abraza
sedienta en un desierto
busco un poco de sombra bajo tu brazo
pero te desvaneces como la arena entre los dedos
una tormenta esta a mis espaldas
espero llegues con tu vuelo de águila y me cures la piel
espero despertar pronto de esta pesadilla

con que maldito derecho todo se acaba
en un jueves negro en el que no debí haber abierto los ojos…

Tadmor

El tiempo se paraliza
no puedo respirar
las voces hacen eco
mi cabeza va a explotar
el ruido rebota en mis cerebro
las luces se empiezan a apagar
el ritmo cardíaco se acelera
mis manos estan mojadas
mi cuerpo helado está
las piernas estan pesadas
no puedo caminar
la noche se torna larga
no puedo dejar de pensar
parece una pesadilla
sin embargo es la realidád
intento tomar aire
no quiero colapsar
son muchos los demonios
en la pequeña ciudad

El fin.

El piso es frio, gris.
Algunas caras nuevas
caminando por ahí,
algunos viejos conocidos
a distancia de mí.
En la plataforma el orador
explica que se acerca el fin,
no al estilo hollywoodense,
ni al estilo de lo mayas,
pero algo viene por ahí.
Hace poco soñé,
a la distancia las nubes grises
se acercaban en remolinos,
entre un rojizo infernal.
Me despido de mi hermano,
me mira y asiente sin agravio,
un beso y la puerta cierro.
Mientras el mundo parece acabar
busco un lugar,
quiero protección.
Lo inevitable se acerca
mi cuerpo ante mi vista
se hace cenizas,
aun mi alma consiente
como un juego en tercera persona
me veo como los cuerpos de Pompeya
mientras mi espíritu se desvanece.
Sin agitación me despido
bien conocía mi fin,
despedirme no es sencillo
tampoco es algo que nunca conocí,
sin embargo no es fácil,
pero tiene que ser así.
Adiós luna plateada
alguien tiene que ser coherente aquí
no te niegues si Dios te habla,
no abandones tu camino así
y si el diablo toca a tu puerta.
Es mejor no abrir.

De las crónicas de una Princesa

Una princesa encaprichada por vivir sonríe,
atormentada por un pasado lleno de huecos con serpientes.

Paseo por la vida con una mueca de seductora fingida
con el cabello corto y el rizado en agonía
el mismo brillo y fantasmas en los ojos
la grieta en los labios
de morderme sin ocultar las ímpetus reprimidas.

El sol aparece y solo suspiro por la vida
doy gracias por fe y vivo por pasión

-me acaricia la inclinación de coquetear con la muerte

si hemos cruzado miradas no me acuerdo
porque la muerte conmigo ha innovado sus perversiones
ha descubierto que mi piel causa un efecto con contradicciones.

He asesinado con ardor
me he acobardado por amor
he mentido con y sin intención
he desfallecido por propio error…
no conoce de perfección mi voz
pero canto por los demonios que llegan siempre
en la peor ocasión y de dos en dos.

Callo con agitación por las derrotas y los infieles
me amarro al dolor para sentir la vida en mis bajos andenes
hablo lo que no debo y no me llevo bien con la depresión
tomo pastillas y me río con delirante emoción.

Confieso que no creo en el destino ni duermo desnuda
para que la soledad no pretenda hacerme el amor
no es que me incomode su libidinosa aparición
pero tenemos un pacto de sangre entre ella y yo.

Me distingue una fragancia de agua azul
pestañas largas y autoestima desequilibrada
la sonrisa es la garantía de que pase lo que pase, todo estará bien
ya no brindo con vino
pero mi copa sabe mejor con te quiero´s y olvidos.

Dulces de tamarindo y unos buenos versos se vuelven mi adicción
escribir y soñar, mi comida fuerte del día
el dibujo y la pintura los entremeses entre comidas
pensar en él, la agonía que me inyecta de energía.

A menudo discuto y hago las paces con mi imaginación
soy feliz por decisión y hermosa por condición,
uno que otro me odia y me esquiva en el callejón
y yo me río de su ingenua niñería, por dedicarle a la actriz tal atención.

Llevo en la cartera más errores que aciertos
algunas monedas de desilusión
tarjetas de desconocidos ofreciendo sus servicios
y fotografías de unos cuantos que me trastornan de amor.

Soy pobre de noche y rica de día
me sorprendo con facilidad y se me dificulta expresar
tengo amigos y a los mejores padres
estoy viva y disfruto con intensidad y drama cada instante del viaje.