Un nuevo día

Las cortinas se abren
confundiendo la hora
que tarda en decidir
para cantar, el gallo lúgubre

Los sueños abandonan
perdidos en las sombras
a la mujer de pechos grandes
y la cara del fantasma

Búsqueda a ciegas de una verdad
bajo los efectos de la droga
flechas secas se proyectan
en la pupila anestesiada

Sed de saber
de ir por el mundo
con el peso del parpado
sobre la espalda

Lagrimas
calientes y frías
invitan a conocer
un nuevo día.