Titiritera

Quieres cambiar el azul del desatino
quieres mover los hilos del destino
quieres jugar al dios titiritero
haciendo hechizos con tus cabellos

usas tu disfraz de afrodita
para seducir en noches frias
tus ojos de medusa son agujas
que tejen dudas de hospital

sabes que tu sonrisa cuesta
vender el alma sin garantia
ganando complices ciegos
con supuestas banderas de paz

no importa que en cada esquina
las nubes negras descarguen su ira
se que las eludes con un poco de poesia
para curar un poco las heridas

bates el puño del orgullo
contra las paredes de cristal
de un templo sin dios
de un corazón impuro

enredas las palabras
confiscas azucenas
mientes para seguir viva…
los pecados cuestan

para seguir vigente
compras sonrisas prometiendo caricias
entre la gente como princesa
no pagas tus deudas
las cobro viendo tus caderas

no creas que puedes engañarme
que conozco bien lo que escondes
ese antifaz de carnaval
solo sirve cuando hablamos de jugar

y es que si vienes a mi
con tu envenenado caramelo
que aunque bueno en los labios
su agrio sabor no puede mentir

y si mi lengua busca caminos
sabe bien que el rio viene despues
y llega al mar sin mojarse jamas
al menos no en mares conocidos

se que te gusta jugar
a hacerte la divina
mientras dure tu gracia
podras reir, no pares jamás

siempre te estara esperando
tu propia vanidad…

Suicida

me equivoque aquella triste mañana
que te probé con negligé la entrepierna
y con fresas busque la abertura
de tus húmedas ganas

me equivoque al creer que sabia
que de tu espalda se desprenden dos alas
con ternura desnude las grietas
de aquellas misteriosas palabras

desde aquel día no puedo despertar
la ciudad se cierne en un rojo deja vu
la sangre en las calles y algunas almas
ensombrece el cielo vestido de azul

me fui por la ruta insurgente
resucitando algunos demonios
despiste de momento la mente
para hundirme en tus encantos

me toma de la mano la muerte
me lleva por senderos cegado
jugamos echarlo a la suerte
el baile en el fuego descalzo

y reí… pero llore
desgarre el manto sagrado
y fui el suicida que marco la piel
con impíos tridentes y dardos envenenados

Dos andenes, una Magdalena

Sonríe para ti pero no te regala nada
no cobra por vivir pero no es gratis estar en su cama
la luz de la luna brinda con champagne
el sol deslumbra sus encantos al coquetear

El paseo matutino lo engalana su porte de dama
tomar el té, bordar al atardecer
lo ordinario maquilla su sonrisa artificial
mientras avienta sus afanes a esclavizar
hasta que llega la noche para empezar a danzar

Como cada mañana menea el café
la imaginación es buena trampa para fingir bien
el brazo del que se engancha en reuniones y fiestas de elegancia
sólo adornan las fieles ganas que la llaman de madrugada

Con ansias a la espera del anochecer
al momento de la silenciosa huida olvida las alhajas y joyas caras
no servirán para los enredos de placer
mientras el amor duerme, la pasión le da tratos de privilegiado rehén

“Y privilegiado el que paga por cobijarla en su sábana
el elegido desde la tarima con su mirada fetichista
no habrá salida por esa noche…
pero no habrá entrada el día de mañana”

Don andenes, pero una magdalena por instinto de mujer
los vestidos largos y peinados forzados
obligado también el presumir el apellido refinado
pero la sombra es testigo del secreto ferviente
y no es oculto para uno que otro sirviente

Muñeca de porcelana
dignifica su belleza a la realeza
un día nuevo: por hoy sólo le corresponde el título de princesa,
pero mañana, con una corta falda
será de nuevo la reina del tabú y no en su fina cama…

Cómplices en decadencia

Tus esquemas no son parte de mi engranaje
tus contradicciones son el aguijón al corazón
tus mentiras son el vino que embriga las noches sin ron
mi arrogancia puede vertir en humo las añoranzas
hacer de este huracan una lluvia gris
mis fantasías no las conoces bien para decir que “toco, abren y me voy”

pero si aun asi
si decides sacar el revolver de la guantera
amartilla bien, cuidado con la culata
dale los seis, ten cuidado de estropear la almohada
asegura bien la fiesta
que suelo levantarme tres dias después

desatamos el último nudo de complicidad compilando misterios,
desnudando fantasías
el derecho a una vida ordinaria fue prohibido después de aquella madrugada
termino la magia, acabóse de los sueños
los cuentos de los ciegos suelen tener texturas apocalípticas,
ficción en borbotones
la razón esta embalsamada a la luz de la luna
entre cenizas, tinta y una oración de paz

reconozco mi adicción a las historias sin final
a las grutas sin terminar que deja la locura
aunque me cure las heridas en silicón
cada sabado por las noches en algun lugar de baja moral
siempre estaras seduciendo al gramo de complicidad en decadencia
lo poco que das, lo subasto entre demonios
sin son noches con sal, haremos buen negocio

Adios bruja

Adios bruja
lleva tu tacón de aguja
que me aguijona el canto
tu falda corta
tu escote pronunciado
tus ganas de jugar sin nada a cambio

no olvides las veces que te ví
desnuda y sola
las veces que recorrí tu cuerpo
entre espinas y cardos
no olvides que te dí las gracias
sin pedir el cambio

la copa que humedece los labios
la vid del vino de tus blancos pechos
la sal de tu mar en celo
la pasión en el nectar de tus patios
son deshechos de los puentes del encanto

adios bruja
llevas tu corazón intacto
ten cuidado con los sutiles cuentos
de los atajos
una vez no deja huella
la segunda es parte de un contrato

no olvides que ofrecí a la luna
un pacto por tus besos
cada vez que te vi sentada
en el enigma del pasado
no olvides que probe tu piel
escribiendo con sed mis garabatos

adios bruja
lleva tu exquisita primavera
moviendo las caderas
la canela de tu voz
que por las noches sueña
ya te estoy extrañando.

En el bar de la diez

En el bar de la diez
perdimos la inocencia
tu nota en la pared
una gota de tequila y caracolas
me sirvió de desden
para curarme de tres penas

arremeten en decadencia
los paseos de las excusas
por el pasillo se ven
el declive de las musas
en minifaldas que encogen
las desverguenzas

lo poco que queda
se lustra en el olvido
de las prendas caidas
a media luz
listas las copas,
el mástil y fuera las ropas!

en la barra dos soles se asoman
venden besos a la mejor postora
su sonrisa en la fotografía
pinta el mural de la cofradía
desliza las manos por cortesía
las que atrapan la luna en su escote de fantasia

tocan las notas
de un buen rock & roll
los tristes gatos de las azoteas
que sirven el blues
con rodajas de limon
a la hora de la cena

listos los dados
el ron y los habanos
tomemos el mar
con zumo de las indecencias
mañana que es hoy
los pecados se perdonan

Lógica endeble

La corona y el cáliz
el báculo y la estola
la iglesia que nos exime los pecados
es el orden de las cosas
lógica endeble
gris como el umbral del fin
el susurro en tu oido
es la fuerza del orgullo
las olas en tu cabeza
degeneran en tsunamis la tristeza
de las despedidas…
malas compañias
sucios estandartes
tus banderas ondean calamidades
maquillando la indecencia
seduciendo al ladrón…

la medalla y el trapicheo
el inerte y los juegos de azar
el paraiso que se niegan los capitanes
es el frio de las avenidas
esvástica devaluada
tris como el anuncio del tras
las vigas en sus ojos
corrompen el paisaje
la cruz de las noches
terminan en tibias camas las virgenes
fulanitas de tal…
andamiajes debiles
diques secos
bizarras rubias de escote
de faldas cortas y bocanadas largas
empapando el pantalón…

Autobiografia no autorizada

Saqueador de cuentos
constructor de vanidades
equilibrista de motivos
sepulcro de trivialidades

contestatario, lapidario
dictador, canalla, narciso de corazón
alquimista, artista del pecado
cazador radical de musas imaginarias

despotrica en la pared como el campeón del mundo
cada vez que los bolsillos no dan para más
se queda dormido en la penúltima estación
colgado de un planeta en plena seducción

la chica en la luna le guiñó
antes de acabarse el ron…
le puso la guirnalda al conejo
que como pudo se alejo, adios…
fue incapaz de crear el nuevo bigbang
por una falsa promesa de amor…

desde la alcoba se muestra tal cual
sabe que su gata busca caer de pie
las nubes negras son solo víctimas del tiempo
sobran los motivos para saberse fiel

(puntos suspensivos)