En la guerra…

Como empezar, si soy uno de los que le puso la soga al cuello, como explicarle a un ser explosivo y a un ser tan volatil lo que ellos ya saben, ya han caido dos muertos pero y el resto no tienen por que perder pueden haber dicho la ultima palabra y al final quien puede levantar la mano de campeon si aqui solo se ve un doble K.O. Quizas desde sus perspectivas aquel que intente lamer sus heridas no sera el ganador, pero ante esos pequenos ojos yo solo veo un perdedor y aquel de buen corazon tendra que tomarlo de la mano y ayudar a caminar el sendero que algunas cruzo. Dime asi vale la pena ser el vencedor? Dime si doblar la rodilla podria ser mejor? Mi intension no es ser catastrofico solo quiero recordarles algo que quizas bien sepan. En la guerra son los viejos los que hablan, mientras los jovenes mueren.

Traición

Huele a humedad la madrugada
sabe a traición lo que tu cabeza confunde con parrandas
cuando nuestra vida pende de un hilo 
prefieres la vida en el periferias de la ciudad

juegas con profesionales de viajar al más allá
perdiendo entre el humo la razón
entre los besos el corazón

donde quedo la promesa de bebernos los dos
trasnochar tumbados en la cama, oyendo música
hablar de todo, hablar de nada.

Camino sin retorno

En el cielo de los proscritos
conversaba un mortal y su quimera
como prototipos de canallas que no saben decir hasta mañana.
Habían estado embriagando a la razón
con historias del placer que causa la libertad.

Con los oídos aturdidos se pusieron a bailar
el sol se apagó en el rincón de aquella casa
ella olvidó el ritmo de la música al sentir el tacto
de unos dedos inquietos que recorrían su blusa
respondió con su mano en el pantalón
los barcos encallaron en ríos entre las piernas

Se miraron a los ojos con el mundo dando vueltas
con el roce de los labios en desvaríos
siguieron por caminos sin retorno
la sombra en su cobijo los hizo ser infinitos
pasaron los minutos de calor en los Himalaya

Cuando el rojo del cigarro ardió en sus pupilas
una guerra con tregua empezó detrás del telón
también una historia con final mejor
forjada con cuentos de arrabal.

De los pecados saben que son mejores los que no se esperan
los que te enredan dichosos
con abrazos y caricias en cualquier oportunidad
y en cualquier lugar, adictos.

Sin promesas, ni mentiras.

Se encontraron dos amantes
en la sala de un aeropuerto
ella tomaría un vuelo a Paris
el perdería un día en el carnaval de Brasil

sus ojos se cruzaron un instante
suficiente la inercia para evitar escapar
se fundieron en un abrazo futíl
sin intecambiar palabras ni miradas

no hubo besos en el borde de los labios
ni el roce de piel que estremece
el silencio fue tan breve
que no dio oportunidad de redimirse

fue un otoño sin luna
sin retornos ni despedidas
cargaron sus maletas
sin promesas ni mentiras.

A que le temes?

Desde hace tiempo
He querido preguntar
Me responderás francamente?
A que le temes?
Es a caso a vivir?
O acaso a seguir?

Veo una sombra detrás de ti,
Quien es o que es?
Me podrías contar?
A esa sombra le temes?
Es acaso el pasado?
O el temor a un nuevo fracaso?

Desde hace tiempo me he preguntado,
Que es lo que hay en ti?
Que es lo que veo en tus ojos?
Si es que piensas en mí?
Que hay en tu corazón?
Si es que puedo entrar yo?

A que le temes?

Apagué la luz

Ayer sufrí con desquicio
y ni el dolor de rodillas
ni los pies púrpura torpemente inmóviles
distrajeron el danzón de enfermizos sollozos.

El céfiro y tu voz pasearon en rebeldía por la habitación
no hubo oscuridad que provocara su extravío
solo sentí piedad de la felicidad tan irracional
y a las comisuras les reclamé la absurda humedad.

En la bocina sonó la misma canción una y otra vez
en la segunda estrofa se me consumió la sonrisa
desapareció la luz…
solo caminé por la casa vacía de ti.

Reinventando los señuelos de costumbre
cerré los ojos, y me herí
revolví las letras en desorden, la rabia y mi adicción por el té
solo tu sombra miente con tanto descaro
denunciando soledad y una amnesia que no me busca más.

Ayer enloquecí de no sentirte
de repasar memorias que ya no me dicen nada
me tomé el tiempo que duraba tu recuerdo
en un sorbo de mateína, y aborrecí la realidad.

Halagué con medias sonrisas a los anhelos ya sin vida
las lágrimas no cortejaron su típico juego
solo presentí que prescindía de ti en estado de desmayo
y reí, aún con dolor en las manos.

No existen más noches de risas ajenas
ni velas para dirigir la pasión que jugaba de inquilina
solo se sonrojan unas cuantas indiscreciones
rasgando el cielo y amontonando luces de estrellas.

Consentí la aflicción sin reparo
derramé en llanto mi esencia en contribución a la nostalgia
apagué la luz del interior
y me tomé de golpe nuestra historia
para contarla en una mejor ocasión.

Que tu luna sea mi faro.

Porque tienes que actuar así
tan fatídica golondrina
este demente se pierde en horas y deshoras
intentando equilibrar el bien con el mal.

Si tomas alternativas distintas
se tu quien llore mas,
si observas detenidamente
en silencio voy cultivando un lugar.

Anda no dejes que la luna llore
y empieza a soñar por mí
que tu cielo y en mi cielo
las estrellas presagian un final feliz.

Que no te aleje mi silencio
que la luz de tu luna sea mi faro
y que este navío fantasmal
al tocar tu puerto se vuelva inmortal.

Huye hoy

Entretenme mientras me suicido
desarmoniza las notas de ruido
camina despacio y mírame de prisa
desordena mis sentidos.

Arrebátame la muerte
reinvéntame las horas
por que dejé de respirar 3 segundos antes
de que tus labios tocaran mi boca.

Redirígeme el amor
cree en mis mentiras pero más en mis dudas
porque es lo único que me cobija por ahora
y respira profundo que mis caprichos son agudos.

Hoy ama todo de mí porque tengo libertad de merecerte
mis arrebatos, mis cuentos, mi cordura enclaustrada
mi aroma, mi calma, la cobardía desquiciada.

Búscame la tragedia, la despedida
provoca que se extinga la prudencia
porque me fracturas la imaginación
y me arrancas la utopía.

Desvía las fugas de amor expuesto
revélame tus miedos
aparta la mirada, huye hoy
y escóndeme en las huellas de tus dedos.

Vacíame el secreto de tu ausencia
reclama mi valentía desorientada
bésame la piel atormentada
o corre sin firmar la batalla destinada.

Huye hoy pero erradícame las ganas de ti
de tu olvido, de tu idolatría
por que no puedo seguir coqueteando
con la incertidumbre vacía.