Archive for the ‘ De antro y otras perversiones ’ Category

Femme Fatale

Femme fatale
labios rojos de carmín
curvas el espacio
vestida de negro
con la hiel saliendo de tu pecho

bocanadas de grandeza
con tu boca de proezas
pintas en tu muslo
arcoiris camino al paraiso

tus miradas furtivas
las busco entre la gente
obteniendo solo el desprecio
sabes que en eso reside la magia del cuento

escondes bajo tu blusa
intrigas y poder
y bajo tu falda quiero ser
el dios que de en tu boca pan y sal

enredarme en tu cabello
y perderme desde tu frente
al infinito
entre tus aretes
tu terciopelo
en el capullo de tu venus.

Extraños en carretera

Un par de extraños
bailan a ritmo de arrabal
en la cantina de moda
en el centro en la ciudad

se tocan sin reparos
los sueños pueden esperar
comparten cada nota
tienen ganas de intimar

el le dijo, “salgamos del lugar”
ella contesto que “si”, que “igual, que más da”
su corazón no esta completo
su decepción la encrespó
ahora toma amargo el licor

tomaron un taxi y despues de algunos besos
con caricias de alfoz:
“vamos a primera y mazatlan,
bailamos unas rumbas,
yo pago la cuenta y la habitación”.
era la reina quien buscaba
el manjar de la traición

el tatoo en su espalda
un ángel perdido de dios
dibujando entre sabanas
los pecados de la prision:
deseo, placer, pasión

se entregaron al fuego que consume la marea
no repararón en si llovia afuera
dos locos extraños soltaban la rienda
esta extraña carretera en sal sabe mejor.

Jaque mate

Envuelto en el misticismo de tu templo
de la epopeya de tu boca en frenesí
caí rendido, moribundo a tus pies de diosa
sin medicina para el dolor
ni receta para el éxtasis

no me pude reponer de la estocada en el pecho
ni pude reparar en el placer de estar contigo
por que hace tiempo la cosa ya estaba dada:
finges siendo la dama cuando todos te ven
pero eres la prostituta de moda que de madrugada alquilé

buscando acantilados en tu cuerpo
caí en la trampa de volverte a ver
sudando el pañuelo de tu cabecera
cercenando la duda del placer

sentinela de tiempos sombrios
esperando un nuevo amanecer
los placeres nunca fueron prohibidos
en tu cama ni en el ajedrez

el jaque mate consumado
la reina sucumbio ante el alfil
los peones sirvieron de bufones
en la movida que los vi morir.

Tercio de ases

Dos cuerpos batiendose desnudos
con el toque de luz por la ventana
“vamos a despertar, nadar en besos
hechemos suertes, ¿quien va primero?”

me gusto hacerla de actor de reparto
en el guion que se escribio para tres
pocas veces la trinchera es el mejor trato
para los que tiene oasis y se quedan con sed

sin jueces, sin tenores, sin paraiso
ángeles de carne, besos y suspiros
la copa esta llena, la función espera
un tercio de ases sobre la mesa
con la botella haciendo giros
…lo que nos depara el destino.

Cantinera, deme la botella de tequila que esta noche, no se pondrá el sol.

Café con sal

Knockout en el penúltimo round
la cuenta llego hasta diez
no dormí esta noche en casa
me falto un poco de fe

la falda te quedaba corta
siete días al azar, cada noche en cualquier bar
tus pestañas, tu sonrisa, tu humedad
resumiendo, es mejor reír que llorar

mayoreo de besos en tu arrabal
se hizo moda servir café con sal
sin futuro, sin mañana, sin ayer
los demonios ya jugaron su papel

y me pregunto a que horas citamos al hastío
cuando el frío ni se asoma en tu cama
son tus manos rafagas de paz
balsamo para los tristes en la madrugada.

Incendiando la ciudad

Estas incendiando la ciudad
prendiendo fuego en cada esquina, con cada beso
el patio de lavar, el bar, el circo
con dos copas de más
subasta de adulaciones y deseos

buscas el pretexto para atracar en Buenaventura
navegando barcos sin timón
hechar al mar tu porción de sal
nunca fue un buen aguero
ni lo mejor las primicias y los enredos

en el fin del mundo como contexto
la sabia labia y la cara cuadrada
fueron tu pasatiempo en días de traición
bailando sin contratiempos
entre redobles baja tu falda

“las promesas de amor
se dejan para mejor ocasión
las noches pueden ser largas
entre las piernas de dos damas”
lo dijo Napoleón cuando se entero de la pasión de Josefina

al final naufragas en el mismo puerto
con el mismo loco de atar
tu capitán y tu verdugo
que te quema el corazón
y te viste de gala

al final nunca te enamoraste
y no fue inalcanzable la boya
salvame ahora que mi isla te pide en silencio
una bofetada, el beso que nunca diste
y la naturaleza viva humeda en deseos.

Minutos extras

Eres la hora justa donde el sol y la luna no se juntan
la madrugada abraza mis ilusiones cargadas
demoliendo cuentos, revolviendo historias que cobran los desvelos
tu duermes con el día recargado sobre tu espalda
cantando que el destino es veneno
pidiendo motivos que te lleven en el tren despierto.

Que incierto se vuelve ese torpe momento
cuando impregnaste el sabor de ti
aun no comprendo en que descuido me rendí
simplemente extravie la compostura
en alguna de las copas que bebí.

Tus ojos provocaron el estrago que ahora alimento
este vicio de superar el invento donde se arruina lo perfecto
donde puedo viajar sin sorprender al viento
esquivando tu mirada por una sola vez
perdida en el tiempo…
enredada en lo obvio de tu actuación
que por poco sobrevivía a lo que hoy traiciona la respiración.

Hasta suena exitante el recordar el recorrido en un minuto,
la distancia que nos separaba de lo que la mente maquinaba
y ahora el atrevimiento me lleva a padecer
del inconveniente de guardar en el inconsiente el sabor de tus besos
le robé a la imaginación minutos extras
y a tus manos la atracción de un coqueteo.

Nunca vi la luz en ese espacio intermedio
pero tu brillo maquillo de extraños golpes
lo que parecía absurdo miedo,
extendí el sobrante de pudor
y en medio del silencio
percibí que había perdido en este juego.

Aposte mi tiempo y perdí minutos extras
en la adicción de tenerte de nuevo…

Piérdeme hoy

Sigue colgando el tiempo de la duda,
de la interrogante que tontamente clavas,
las alas que me prestó la luna de ayer
no repiten las mismas escenas de cama.

Apuntas lento…
guárdate para el orgullo tu mérito,
te servirá después, pero no me pierdas de vista
puede que quiera huir…que no alcances mi tiempo.

Busca tu estaca que el precipicio nos espera,
si no olvidas mi mirada
es por que iras junto conmigo a el,
el vicio consume y la madrugada es larga.

Levanta la cabeza y espera respuesta
necesitarás saber el momento
y como decidí ordenar esta fiesta enredada,
no pienso perder la guerra pero tu no ofreces descuento.

Empiedra las amarguras,
solo con tinta podrías dejarme el alma desnuda,
tu me tientas con tus palabras
pero a ti te atrapan mis caprichos de inquietante hada.

No perdones el canto ahogado,
ni mastiques el miedo que acribilla
no hace falta esquivarte en mis pupilas,
el temblor te delata, cuida tu bolsillo,
pudiera ser que hasta perdieras la elegancia.

Olvida las desapariciones,
no estaré cuando menciones lo claustrofóbico de mis labios,
tiende las tentaciones
que la tristeza y la pasión ni hoy ni nunca se posponen.

Y piérdeme hoy,
por que quizá mañana sea muy tarde para aliviar la adicción.

Cantinera, un trago para olvidar que el viento me lleva…

Suicida

me equivoque aquella triste mañana
que te probé con negligé la entrepierna
y con fresas busque la abertura
de tus húmedas ganas

me equivoque al creer que sabia
que de tu espalda se desprenden dos alas
con ternura desnude las grietas
de aquellas misteriosas palabras

desde aquel día no puedo despertar
la ciudad se cierne en un rojo deja vu
la sangre en las calles y algunas almas
ensombrece el cielo vestido de azul

me fui por la ruta insurgente
resucitando algunos demonios
despiste de momento la mente
para hundirme en tus encantos

me toma de la mano la muerte
me lleva por senderos cegado
jugamos echarlo a la suerte
el baile en el fuego descalzo

y reí… pero llore
desgarre el manto sagrado
y fui el suicida que marco la piel
con impíos tridentes y dardos envenenados

Por verte otra vez

Me obstino en el placer
me desvivo en el alcohol
dos brazos abiertos
son dos piernas al son

la ruta que tomo
es sin dirección
sin brújula
sin horizonte

no pago por ver una sonrisa
solo la mía
la factura me la juego al azar
con las que se van

las que se quedan
se quejan…
cuando duermo
se despiden en silencio

vuelven sin dudar
palomas a su temporal
tormentas contenidas
en una copa de sal

en el carmín de unos labios inexpertos
maldije mi alma
mas aun lo disfrute
palpando la realidad
de unos firmes encantos

por verte otra vez
te lo advertí
“soy casado, me espera en casa Libertad
y mi amante Soledad
celosa, asesina, temperamental”

me queman los ojos las noches sin dormir,
sin reír, sin soñar
la luz cada vez mas intensa se asoma,
me abofetea, se va…

veré caer las hojas muertas
de mi juventud

por verte otra vez
y no lo puedo cambiar…

Hoy

Hoy no quiero abrazos
no quiero palabras
no quiero alas
no quiero serpentinas
no quiero tirar los dados y que caigan pares

hoy no quiero saber que ha sido de mi, ni de ti
no quiero saber que sera de las hojas que deje a medio llenar
hoy no quiero despertar
hoy no quiero encender la luz
ni los besos en la oscuridad
hoy quiero dormir en la alfombra sin desnudarme
hoy quiero emborracharme

hoy no quiero estar solo en cama
hoy no quiero estar pensando en ella, tampoco en ELLA…
hoy no quiero decisiones, apresuradas
hoy no quiero a mi locura, transitoria
hoy no quiero La Belleza
ni estar a la orilla de la chimenea
hoy no quiero una familia
hoy no quiero la soledad
hoy no quiero ser libre
ansioso de libertad

hoy no se que carajos me pasa
hoy no quiero encender la TV… ni superheroes
hoy solo quiero que los corazones fragiles ganen ya
y los malditos gatos se coman los mosquitos
hoy no quiero aire ni calor
ni lluvia, ni quebrantos ni dolor

hoy quiero de vuelta mi alma
y en subasta un digno pacto de amor
hoy quiero razgar unas medias de color
sin levantar la falda
hoy quiero minutos que duren un segundo
hoy quiero perder la cabeza….
dispararme a la cien sin perder el sentido
hoy tengo dolor en mis sueños
y quiero abordar el tren

hoy no quiero respirar
hoy no quiero usar pantunflas
hoy quiero escuchar a la Orquesta Mondragon….
hoy quiero decir Adios, Adios
hoy quiero bailar con ella
presiento …
esta conmigo..
y tengo taquicardia…

Los círculos del cielo

Comprendí la rabia
los desprecios ajenos
la verdad subjetiva
de los círculos del cielo

las primaveras duelen en la soledad
deshojando margaritas
construyendo épicas historias
de desamor y vendimias de caricias

las lunas como reliquias
maquillan frases inciertas
cuando se niegan los besos
en los bares del pueblo

la flor que crece en mi jardín
hace alarde de belleza
adorna los instantes de satín
el nogal de las delicias

el rebozar de las alacenas
hacen del menú libertad
pagando al sol un clásico
con trompeta y violín

los azares del destino
de un domingo sin el circo
vomita las paredes
de banderas sin mástil

la alcoba de una bruja
desnuda el alma en tempestades
lo prohibido de las rosas
espinan adosadas de ricina

la conciencia es la mentira
que nos mimetiza
el frenesí de los borrachos
el agua turbia de los manantiales

cuando el sol se seca
la luna no sonríe igual
en invierno no entrena la osadía
ni en verano la religión

se maquilan los gestos
en fabricas de hule
los héroes del asfalto
rumia venganza el cutre

los círculos del cielo
uno a uno como tren
en un mar de gotas
la cobardía y el desdén

Crónica de un concierto

Uno escribe siempre la misma canción
sobre un niño con cara de viejo
que se atreve a volar bajo el cielo marrón
que agoniza detrás del espejo.

Uno inventa siempre la misma canción
del poeta borracho y su musa
del teclado mellado del acordeón
del pecado mortal sin excusas.

Uno canta siempre la misma canción
otra noche en el bar de la esquina
cerca de la estación donde duerme un vagón
cuando el tiempo amenaza rutina.

Uno rumia siempre la misma canción
como un perro ladrando a la luna
con la misma trompeta y el mismo trombón de mariachi
que no hizo fortuna.

Uno acaba nunca la misma canción
con aromas de antiguos corridos
luego llega la hora de alzarse el telón
en mi México, lindo y querido.
(Joaquín Sabina)

Con una gran sonrisa en los dientes
con el éxtasis de cada nota
con la filosofía de cada verso
con haber vivido un día en la ciudad de México
así fue la crónica de un concierto.

Con las ganas de volverte a ver
no te mueras nunca carajo
aunque algunos se empeñen no entiendo como prefieren
en un recital de diez en ver a los magneto.