Espero curarme de ti

Espero curarme de ti en unos días. Debo dejar de fumarte, de beberte, de pensarte. Es posible. Siguiendo las prescripciones de la moral en turno. Me receto tiempo, abstinencia, soledad.

¿Te parece bien que te quiera nada más una semana? No es mucho, ni es poco, es bastante. En una semana se puede reunir todas las palabras de amor que se han pronunciado sobre la tierra y se les puede prender fuego. Te voy a calentar con esa hoguera del amor quemado. Y también el silencio. Porque las mejores palabras del amor están entre dos gentes que no se dicen nada.

Hay que quemar también ese otro lenguaje lateral y subversivo del que ama. (Tú sabes cómo te digo que te quiero cuando digo: «qué calor hace», «dame agua», «¿sabes manejar?», «se hizo de noche»… Entre las gentes, a un lado de tus gentes y las mías, te he dicho «ya es tarde», y tú sabías que decía «te quiero»).

Una semana más para reunir todo el amor del tiempo. Para dártelo. Para que hagas con él lo que quieras: guardarlo, acariciarlo, tirarlo a la basura. No sirve, es cierto. Sólo quiero una semana para entender las cosas. Porque esto es muy parecido a estar saliendo de un manicomio para entrar a un panteón. #jaimeSabines

Domingo 29/1. 2 Vidas Paralelas. (Oficial)

Este invierno ha sido el más despiadado de todos los que tengo memoria.
Y también ha sido de un renacer.
Cinco años de amor, placer, y derrotas.
Un cautiverio de puertas abiertas.
Un nuevo meiosis. Un tercio de arrugas.

Nuestras vidas crecieron como los tallos de un árbol cuando se van alejando.
Y también con tronco de acero.
Me dejaste solo cuando mas te necesitaba. Pero nunca te fuiste.
Y aquí estás. Dando la fuerza. Dando el impulso.
Sabiendo que esta vida es bella.

Un nuevo 29. Se reescribirá la historia.
De dos pasajeros que se encuentran atravesando un tifón.
El paraíso depende de nosotros.
Ni Dios, ni el mundo, ni el diablo.
No tiene vela en este entierro.

Un trébol que crece como flores en primavera.
Y son una muestra de la belleza del universo.
Tu y tus evoluciones aprendiendo cada día algo nuevo.
Buscando dejar la tierra como algo digno donde seguir viviendo.
Yo con mi eterna lucha por mi más grande sueño.

Vivos

Víctima de todas tus fantasías
vivo la dicha cuando la luna es el sol
con cada bocanada, con cada caricia
con cada beso negro,
en tu manera tan delicada de ver el mundo.
Desafino, es culpable el pasado
pero atino en seguir tus ganas de dar el rol
el destino está en nuestras manos
si miramos atrás no es el final
seguimos vivos, porque morimos diario
Sabes que voy, que sigo
a pesar de los mano a mano
sin monumentos espero.
No dejes de besarme en la guerra,
en el frío, no dejes de darme cuerda
aunque sea sin razón.
Que no me detiene un copa,
ni una mano en un liguero
las tetas tienen contigo mejor sabor.

Renacer

Vuelves a renacer, amigo, hermano, profeta
que bello regalo te da la vida
hace 37 vueltas completas al sol
tu viejo sonreía por ti
el cielo te depara la mejor versión
se te nublaran los días cada mañana
al verla con una sonrisa, tumbada
a escasos centímetros de tu voz
vivirás cien años con su bostezo
mil y una noches de diversión
cada fin de semana será tu martes
y el último minuto del día para llorar
y se te nublaran los días cada mañana
al verla con una sonrisa, tumbada
a escasos centimetros de tu voz.

Sr. mio

Escribo esto desde el cuarto de un hospital y en la antesala del quirófano. Intentan apresurame pero yo estoy resuelta a terminar ésta carta, no quiero dejar nada a medias y menos ahora que sé lo que planean, quieren herirme el orgullo cortándome una pata… Cuando me dijeron que habrían de amputarme la pierna no me afectó como todos creían, NO, yo ya era una mujer incompleta cuando le perdí, otra vez, por enésima vez quizás y aún así sobreviví.
No me aterra el dolor y lo sabes, es casi una condición inmanente a mi ser, aunque sí te confieso que sufrí, y sufrí mucho, la vez, todas las veces que me pusiste el cuerno…nó sólo con mi hermana sino con otras tantas mujeres…¿Cómo cayeron en tus enredos? Tú piensas que me encabroné por lo de Cristina pero hoy he de confesarte que no fue por ella, fue por ti y por mi, primero por mi porque nunca he podido entender ¿qué buscabas, qué buscas, qué te dan y qué te dieron ellas que yo no te di? Por que no nos hagamos pendejos Diego, yo todo lo humanamente posible te lo di y lo sabemos, ahora bien, cómo carajos le haces para conquistar a tanta mujer si estás tan feo hijo de la chingada…

Bueno el motivo de esta carta no es para reprocharte más de lo que ya nos hemos reprochado en esta y quién sabe cuántas pinches vidas más, es sólo que van a cortarme una pierna (al fin se salió con la suya la condenada)… Te dije que yo ya me hacía incompleta de tiempo atrás, pero ¿qué puta necesidad de que la gente lo supiera? Y ahora ya ves, mi fragmentación estará a la vista de todos, de ti… Por eso antes que te vayan con el chisme te lo digo yo “personalmente”, disculpa que no me pare en tu casa para decírtelo de frente pero en éstas instancias y condiciones ya no me han dejado salir de la habitación ni para ir al baño. No pretendo causarte lástima, a ti ni a nadie, tampoco quiero que te sientas culpable de nada, te escribo para decirte que te libero de mí, vamos, te “amputo” te mi, sé feliz y no me busques jamás. No quiero volver a saber de ti ni que tú sepas de mí, si de algo quiero tener el gusto antes de morir es de no volver a ver tu horrible y bastarda cara de malnacido rondar por mi jardín.
Es todo, ya puedo ir tranquila a que me mochen en paz.

Se despide quien le ama con vehemente locura.
Su Frida. México, 1953.

Réquiem por un cadáver exquisito.

Es tiempo de callar
de bajar las cortinas, de soñar
dejar el barco con pesar
por exceso de adrenalina
es dinamita sin explotar.

Fue lindo zarpar
a media noche en luna llena
un viaje sin historias que ocultar
los naufragios nadie los podrá borrar
quedan para la posteridad.

Su cuerpo no puede más
fue demasiado el peso en soledad
el navío tiene que palpitar
el capitán se queda, pero se va
quizás una máscara encuentre allá atrás.

Esta noche se despide, sin mariachi, sin redoble de tambores,
con el orgullo intacto, pero el corazón deshecho
hoy pierde, para mañana ganar.

Gracias a todos los que me siguieron en este recorrido, que me conocieron a través de las letras que intento dibujar. El sabor en mi paladar es amargo y no lo puedo vomitar, y así, no se continuar. Es tiempo de callar al cadáver exquisito.

Disfrútenlo.