Caricias de terciopelo

Ahora sabes que no busque la dirección correcta
a la muerte de tus besos en venta,
aunque no quiero encontrar que el destino se olvida
de mi fantasía de salir huyendo del infierno,
en la pupila se refleja el beso fastidiado que no te di
y aun bailo para ti, donde no me veas
entre un tango y melodías revestidas.

No he sabido explicarle a esta locura
que las horas no transcurren en tus manos de avaricia vetada
el humo en este viaje se transforma
si no me avala tu mirada,
cada día te pierdo
y la vieja guitarra que nunca aprendí a tocar
solo suena con la nota que adorna el silencio cuando no estas.

Hasta el clima reclama tus caricias de terciopelo
castigando el sabor de mi cuello
entre atardeceres y huellas marcadas para no perdernos
para equilibrar la ingenuidad
que caracteriza a tus ganas de amarme y olvidarme
en una luna irrepetible y entre la malicia
que no esconde esa única manera de seducirme.

Aprendo a esperar, respiro en consuelo
mientras se esconde una noche mas,
ahora sabes que es casi cómico el reírme
de la silueta que deja tu asombro
y me lleno de la inutilidad de los días donde el sol no aparece
de la sonrisa que te robo con una que otra trampa
de ajenas charlas,
y en la mirada marcado un turno de ausencia
en el mejor asiento de espera.

2 thoughts on “Caricias de terciopelo

  1. La locura es solo la cancion que toca para ti cuando la realidad se hace corta… Si es transitoria suele volverse un albur al momento de elegir pareja para un buen tango, a veces, es mejor bailar con la oscuridad…

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