Ay! pero si está haciendo sol.

Hablaba por teléfono
y el pequeño gigante sin obviedad
su razón me demostró,
lo que tantas veces me imagine,
en fin era su lugar y su momento
al que yo le robaba el tiempo.

Mientras yo conversaba sin palabras
mandando textos,
que asoleaban mi corazón,
me observo no sé cuantas veces,
sin que yo fuera consiente,
me miro fijamente,
mientras sus manos hacían en la arena
lo que yo en el aire convertía
en un frugal estado de quimera.

Cuando hubo puesto la bandera en la escalera
me hablo sin miramientos
quizás con un poco de recelo
y con voz firme pregunto
con quien hablas?
y le mire como quien es pillado en una travesura
con mi sonrisa casi infantil
y más honesta que recuerdo de mí, respondí,
con la luna.

El me sonrió como no dando el valor,
o bien quizás a pesar de su inocencia
puedo comprender
que a cuarenta y cinco grados, no puede ser.
Rió y en tono irónico contesto
Ay! pero si está haciendo sol.

2 thoughts on “Ay! pero si está haciendo sol.

  1. me has robado una sonrisa! La inocencia de un niño nos enseña más de lo que podemos imaginar. 🙂

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