Aves de paso

A Vannesa, Niní, Elena, Karina, Esmirna, Consuelo, Dalia, Laura, Kelly, Marcela, Gaby, Claudia, Kelly, Miriam, Rosa, Julia, Rocío, Juana, Darla, Adela, Lorena, Lidia, Iris, Rut, Veronica, Maribel, Guadalupe, Amaranta, Rosy, Mirna, Celia, Sandy, Perla, Cande, Alma, Eugenia, Wendy, Irma, Angelica, Irene, Maribel, Araceli, Mayra, Mónica…Olga, Helena, Paulina, Ines, Shadya, America, Isabel, Elvira, Melissa, Viviana, Linda… a todas aquellas que se nos escapan. A los futuros inciertos, y a los presentes con manchas de carmín.

A las peligrosas rubias de bote
que en relicario de sus escotes
perfumaron mi juventud.

Al milagro de los besos robados
que en el diccionario de mis pecados
guardaron su pétalo azul.

A la impúdica niñera madura
que en el mapamundi de su cintura
al niño que fuí espabiló.

A la flor de lis de las peluqueras
que me trajo el tren de la primavera
y el tren
del invierno me arrebató.

A las flores de un día
que no duraban,
que no dolían,
que te besaban,
que se perdían.

Damas de noche
que en asiento de atrás de un coche
no preguntaban
si las querías.
Aves de paso,
como pañuelos cura-fracasos.

A la misteriosa viuda de luto
que sudó conmigo un minuto
tres pisos en ascensor.

A la intrépida “cholula” argentina
que en el corazón con tinta china
me tatuó “peor para el sol”.

A las casquivanas novias de nadie
que coleccionaban canas al aire
burlón de la “nit de Sant Joan”.

A la reina de los bares del puerto
que una noche depués de un concierto
me abrió
su almacén de besos con sal.

A las flores de un día
que no duraban,
que no dolían,
que te besaban,
que se perdían.

Damas de noche
que en asiento de atrás de un coche
no preguntaban
si las querías.

Aves de paso,
como pañuelos cura-fracasos.
A Justine, a Marylin, a Jimena,
a la Mata-Hari, a la Magdalena,
a Fátima y a Salomé.

A los ojos verdes como aceitunas
que robaban la luz de la luna de miel
de un cuarto de hotel, dulce hotel.

A las flores de un día
que no duraban,
que no dolían,
que te besaban,
que se perdían.

Damas de noche
que en asiento de atrás de un coche
no preguntaban
si las querías.

Aves de paso,
como pañuelos cura-fracasos.

Aves de paso de Joaquin Sabina, que exhibe trofeos mal colgados en paredes de tablaroca. Cambiamos todos los nombres por un minuto de verdad.

One thought on “Aves de paso

  1. perdóname si hoy busco en la arena esa luna llena que arañaba el mar si alguna vez fui ave de paso lo fui para enredarme ahí en tus brazos

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