Continuará…

El escritor Harry Mulisch lo dijo: “Un comienzo no desaparece nunca, ni siquiera con un final”, y me apropio hoy de su pensamiento ¿por qué cerrar los ojos mientras saboreas un final? si mantienes la vista en alto, podrías darte cuenta que muchas otras cosas aún están por comenzar.

Un 25 de Septiembre del 2008 Cadáver Exquisito y una servidora empezamos con este proyecto como un sueño, como una fantasía sedienta de explorar, deseábamos un espacio donde la libertad fuera el aire que respiraran las letras… pero fue mucho más que eso.

Mientras buscábamos el nombre de la página, las categorías, los colores, el diseño, nuestra primer entrada, nuestros nombres de usuario… la emoción y la adrenalina fueron cómplices del viaje. Confieso que no me sentía segura de escribir en un espacio público, había dejado pasar años sin publicar algo pero fue Cadáver quién me animó a arrancarle el anonimato a mis escritos lo cual agradeceré cada día pues las letras volvieron a ser parte de mi pasión por vivir.

Buscaba una nueva forma de expresión, una nueva forma de sonreír, de gritar, de amar… pero Locura Transitoria me ha dado más que eso, me ha hecho una aventurera en mis propias historias de vida.

Gracias a todas las personas que me han seguido durante todos estos años, a los que disfrutaron mis entradas y viajaron con ellas, gracias por cada comentario, por sonreír, odiar, amar y hasta llorar conmigo, gracias por leerme porque sin ustedes no habría motivación para seguir maquillando los sentimientos con letras.

Agradezco también a los que me han hecho feliz, a los que me han lastimado, a los que me han abandonado, a los que me han dado su apoyo incondicional, a los que me han amado sin interés, a los que me han asesinado, a las críticas, a las adulaciones… gracias a los que han formado de cada buen y mal momento de mi vida, porque sin esos instantes mi alma no sería lo que amo tanto ahora.

No olvidaré cada detalle de este sueño, sobre todo las mil llamadas entre Cadáver y yo para saber que le poníamos aquí o que le quitábamos en otro lugar, si invitábamos a tal o cual persona, o para pedirnos algún comentario, crítica, de nuestros propios escritos… fueron años donde la intensidad y el drama perfectamente nos describieron.

Vuelvo a guardar mis letras en el cajón del anonimato por el momento, no sé qué sueño me atrape en un futuro pero mientras, me llevo lo mejor de Locura Transitoria en mis recuerdos y sé que afortunadamente, la cordura jamás me será devuelta aunque desvistan mis dedos “la mirada del adiós” en este día.

Cada final significa cien posibilidades de comienzos y seguro que por uno de esos cien, bien merece la pena tomar el riesgo. Me despido de Locura con una nostalgia incurable, con un amor por cada historia, por cada lágrima, por cada punto y coma…

Les dejo en la mejor compañía, de grandes escritores que derraman su pasión en la tinta, y este sueño hasta hoy compartido, no puede quedar en mejor dirección que en la de un loco poeta, a quien admiro y respeto, se que el timón a sus pies los llevará por senderos exquisitos y si necesitan un alivio a la imaginación, este es el mejor lugar.

Celebro por adelantado el 4to aniversario de esta locura, fue un placer compartirlo con todos ustedes, siempre he sido adicta a los cuentos sin final así que no me atrevería a dibujar el punto final en este viaje, opto por decir que esta historia quizá algún día continuará…

¡Gracias desmedidas!

Luna sin lobo

Calcina lo que me sobra de aliento
amenaza con tu mirada el fragmento extraviado de esperanza
no esperes mi desasosiego,
no me inquieta la prisa con la que me robas la calma
si no esa soledad que mantiene en guardia tu alma.

Consiénteme el capricho
desborda tus indecisiones por mi cintura.

Transita por mis aprensiones
explícame el vulgar pretexto de jugar sucio en este juego
por que leo la noche con incoherencia
y no te descubro por más que te analizo
aún con el escote entre las piernas.

Grito y mi voz hace eco en tu pretensión de no escucharme
con estruendos de rabia sofocados admiro tu lírica
envenenando cada imprudente suspiro
suicidando los espasmos contraídos…
mientras no eres mío.

La distancia se ha reído ya de mí
se acobarda por la mañana y amenaza de madrugada
manía digna de una enemiga brutal
se ha tumbado con insolencia en el sofá
donde tantas veces revolví tu ausencia con mezcal.

El recuerdo del beso que no adquirí
golpea como un reclamo concluso
como una lluvia despojada de compasión
y entre las necedades,
me traduce el ruego de no olvidar el silencio de tu voz.

Esquívame en el olvido
arreglemos el inconveniente de no percibir mi espíritu
vuélvete de la sospecha imaginando los gemidos,
y denuncia por favor al tiempo
atribuyéndole el atrevimiento reprimido.

Transcríbeme en la nota más fina
donde sí exista la súplica de tus labios por mis caderas.

Aún no se ha inventado el momento
que entorpezca mis ansias por ti
devuélveme de una vez el brío que perdí en tus antojos
porque la fantasía ha congelado ya las caricias cautivas
si no hay pecado que te amarre a mi rutina
si no hay lobo que aúlle en esta piel de Luna mezquina.

Letras en Huelga

Embriaguez por la obstinación de un lamento
en Rusia, África o México se fanatizan las tristezas
dando culto a los amores perdidos, a las fantasías deshojadas,
a la esperanza famélica… desahuciada.

La sociedad rebasa ya los límites de tolerancia
se justifican con alcohol los golpes en una mujer atormentada,
con la dignidad perdida a favor de esos ojitos llenos de inocencia
que se esconden a ver la escena de los viernes debajo de la mesa.

Las sombras no consuelan las emociones en ruinas
ni la empatía a las penas ajenas
¿Quién entiende la necesidad de un indigente sin atuendo?
¿Se pretende aliviar la soledad del huérfano con pedazos de pan?

El tiempo ha dejado de capturar las horas débiles
para los mendigos, los enfermos,
para los que respiran sin anhelos
como si se escondiera la muerte detrás de los suicidas deseos.

Las injusticias han dejado de hacer huelga,
insatisfechas por la ausencia de respuestas,
algunos apretamos el corazón por padecimientos de forasteros
algunos otros, solo apretamos la cartera.

Cada uno padece su propia pena
la dama en sus palacios mutilada del calor de un beso
la lama de una tortilla de días que satisface al niño hambriento
la depresión de un viejo olvidado en el rincón de un bucanero.

Las promesas de una compasión inerte
solo llenan de complacencia las camas vacías de caridad,
vacías de la fe que enferma a un niño
que ora cada noche para tener de vuelta el beso de una mamá.

Lobo solitario

Nativo de una sierra sureña
inquilino de climas húmedos y ardientes
camina por la vida resucitando al inmolado
derrochando lealtad
y reclamando rectitud al cristiano falsificado.

Conspirador ermitaño de las hipocresías
cierta luna llena suele entristecerle las pupilas
no se guarda el afecto ni la verdad
sin embargo, mantiene la dureza de su corazón reservado.

La obsesión cactácea adorna su jardín
aventurero ocasional, coleccionista de libertad
lobo solitario de desiertos poblados
transita de vez en cuando buscando peyote para alucinar.

Radical en exilio de las sociedades banales
su devoción se mezcla con las tentativas de la evolución
duerme con teorías que solo comparte con Dios
y no recuerda soñar en la almohada de su habitación.

Comerciante voluntario de juegos en el cielo,
abraza el miedo intercambiando amistad,
lo traduce una ausencia de sutileza en su mirada
que logra intimidar hasta la hermosura de un holograma fatal.

Excelente degustador de la belleza
aunque suele optar por la inteligencia,
artista con calidad de grandeza
se interesa por obtener la mirada y tiende a observar.

Interpreta los sueños con su pincel
le da color a los temores, a la maldad, a la sinceridad…
puede definir mis gestos mudos en segundos
y plasmarlos en óleo con tinta de sal.

Simplemente es él, con los genes de un guerrero zodiacal
pero con la sencillez a cuestas en cada paso que da
no hay faltante de riqueza al charlar
tan humano y con tanta divinidad.

Apagué la luz

Ayer sufrí con desquicio
y ni el dolor de rodillas
ni los pies púrpura torpemente inmóviles
distrajeron el danzón de enfermizos sollozos.

El céfiro y tu voz pasearon en rebeldía por la habitación
no hubo oscuridad que provocara su extravío
solo sentí piedad de la felicidad tan irracional
y a las comisuras les reclamé la absurda humedad.

En la bocina sonó la misma canción una y otra vez
en la segunda estrofa se me consumió la sonrisa
desapareció la luz…
solo caminé por la casa vacía de ti.

Reinventando los señuelos de costumbre
cerré los ojos, y me herí
revolví las letras en desorden, la rabia y mi adicción por el té
solo tu sombra miente con tanto descaro
denunciando soledad y una amnesia que no me busca más.

Ayer enloquecí de no sentirte
de repasar memorias que ya no me dicen nada
me tomé el tiempo que duraba tu recuerdo
en un sorbo de mateína, y aborrecí la realidad.

Halagué con medias sonrisas a los anhelos ya sin vida
las lágrimas no cortejaron su típico juego
solo presentí que prescindía de ti en estado de desmayo
y reí, aún con dolor en las manos.

No existen más noches de risas ajenas
ni velas para dirigir la pasión que jugaba de inquilina
solo se sonrojan unas cuantas indiscreciones
rasgando el cielo y amontonando luces de estrellas.

Consentí la aflicción sin reparo
derramé en llanto mi esencia en contribución a la nostalgia
apagué la luz del interior
y me tomé de golpe nuestra historia
para contarla en una mejor ocasión.

De las crónicas de una Princesa

Una princesa encaprichada por vivir sonríe,
atormentada por un pasado lleno de huecos con serpientes.

Paseo por la vida con una mueca de seductora fingida
con el cabello corto y el rizado en agonía
el mismo brillo y fantasmas en los ojos
la grieta en los labios
de morderme sin ocultar las ímpetus reprimidas.

El sol aparece y solo suspiro por la vida
doy gracias por fe y vivo por pasión

-me acaricia la inclinación de coquetear con la muerte

si hemos cruzado miradas no me acuerdo
porque la muerte conmigo ha innovado sus perversiones
ha descubierto que mi piel causa un efecto con contradicciones.

He asesinado con ardor
me he acobardado por amor
he mentido con y sin intención
he desfallecido por propio error…
no conoce de perfección mi voz
pero canto por los demonios que llegan siempre
en la peor ocasión y de dos en dos.

Callo con agitación por las derrotas y los infieles
me amarro al dolor para sentir la vida en mis bajos andenes
hablo lo que no debo y no me llevo bien con la depresión
tomo pastillas y me río con delirante emoción.

Confieso que no creo en el destino ni duermo desnuda
para que la soledad no pretenda hacerme el amor
no es que me incomode su libidinosa aparición
pero tenemos un pacto de sangre entre ella y yo.

Me distingue una fragancia de agua azul
pestañas largas y autoestima desequilibrada
la sonrisa es la garantía de que pase lo que pase, todo estará bien
ya no brindo con vino
pero mi copa sabe mejor con te quiero´s y olvidos.

Dulces de tamarindo y unos buenos versos se vuelven mi adicción
escribir y soñar, mi comida fuerte del día
el dibujo y la pintura los entremeses entre comidas
pensar en él, la agonía que me inyecta de energía.

A menudo discuto y hago las paces con mi imaginación
soy feliz por decisión y hermosa por condición,
uno que otro me odia y me esquiva en el callejón
y yo me río de su ingenua niñería, por dedicarle a la actriz tal atención.

Llevo en la cartera más errores que aciertos
algunas monedas de desilusión
tarjetas de desconocidos ofreciendo sus servicios
y fotografías de unos cuantos que me trastornan de amor.

Soy pobre de noche y rica de día
me sorprendo con facilidad y se me dificulta expresar
tengo amigos y a los mejores padres
estoy viva y disfruto con intensidad y drama cada instante del viaje.

Huye hoy

Entretenme mientras me suicido
desarmoniza las notas de ruido
camina despacio y mírame de prisa
desordena mis sentidos.

Arrebátame la muerte
reinvéntame las horas
por que dejé de respirar 3 segundos antes
de que tus labios tocaran mi boca.

Redirígeme el amor
cree en mis mentiras pero más en mis dudas
porque es lo único que me cobija por ahora
y respira profundo que mis caprichos son agudos.

Hoy ama todo de mí porque tengo libertad de merecerte
mis arrebatos, mis cuentos, mi cordura enclaustrada
mi aroma, mi calma, la cobardía desquiciada.

Búscame la tragedia, la despedida
provoca que se extinga la prudencia
porque me fracturas la imaginación
y me arrancas la utopía.

Desvía las fugas de amor expuesto
revélame tus miedos
aparta la mirada, huye hoy
y escóndeme en las huellas de tus dedos.

Vacíame el secreto de tu ausencia
reclama mi valentía desorientada
bésame la piel atormentada
o corre sin firmar la batalla destinada.

Huye hoy pero erradícame las ganas de ti
de tu olvido, de tu idolatría
por que no puedo seguir coqueteando
con la incertidumbre vacía.

Jugo de luna

Cruzamos miradas más no compartimos ahora el mismo escenario de actuación

Derroche de tiempo y de piel
el jugo de luna me venía bastante bien
ahogué gramos de amnesia en algún licor de café
equivoqué la mirada, la caricia y lo corto de mi falda.

Jugué entre besos intermitidos
desatiné a la noche recostándome en su espalda
con gemidos seduje alguno que otro susurro
me delaté de placer con tanta delicia
que aún guardas entre tus muslos.

La monomanía en mi mirada la atormentaba cada alba
nunca me acostumbre a no tenerte,
al control de la calma desorientada
ni a los principios de casa.

Busqué a ciegas el recorrerte
nunca hubo luz en lo que tenías de alma
falle en la divinidad del juego,
perdí en algún rincón el frígido miedo.

No hay distancia y aun puede que te sueñe
no esperes que te olvide en esta incursión
puedo malgastar por fe la perversión de obtener tu sabor
pero no la perfección de guardarte en lo más burdo de la pasión…

y aún con todo, no pertenecemos a la misma colección.

No me cuentes la misma fábula por tradición
no requiero de tus besos por hoy
la fantasía es pura … la belleza ilesa
pero conozco lo oscuro de la intención.

Para asesinarnos, hacen falta dos…

Arráncame la libertad de olvidarte

El tiempo golpea como olas embravecidas
solo queda la foto, las flores secas,
la alcancía para de los buenos instantes
y la memoria… para que llore y se vacíe.

La nostalgia viene sin nombre, sin dimensiones
solo estorba la sonrisa sostenida con fuerza,
las hojas tararean la tristeza que aniquila
por las lágrimas dedicadas a desperdiciar el olvido.

La sombra de tu penúltimo beso se evapora
no hay pesadilla que me regrese a su sabor
perdiendo el sentido del rumor que me sopla el insomnio
al contarme que lo sentía aun vivo.

En desamor desvisto cada alba
no por la sangre tibia que reclama
ni el llanto que acongoja,
es la travesura tan sutil
de aliviarme con tu ausencia
la felicidad desmedida por ti.

Y que más se hace si no es gritar inconformismo
si no es revelarse al tan común dañino dolor

La crueldad me reclama en estado de sobriedad
quise gritar los mil mensajes que no salieron de mis labios
y mis manos han encallecido acariciando el aire
coqueteando con el espacio vacío.

Los gestos enamorados de la soledad no han aparecido
y las rabietas desesperadamente buscan hacer eco
en el lugar donde tu corazón me tenía
en calidad de detenida, en calidad de refugiada.

Solo queda el polvo de la pasión que olvidé en tu maleta
puedo recoger los pedazos de vida
pero no los fragmentos del corazón inocente
que quiso no amarte enamorándose en tu acordada huida.

No olvidaré tu nombre, ni tu arrogancia por tener mi cordura
tengo hipotecada tu desaparición sin poder mirarla a los ojos
-Y ahora regresa y arráncame la libertad de olvidarte-
porque quiero conservar la brújula
que un día me llevara a reencontrarte.

Desahogo el orgullo con esta nota destinada a tus pies
con la alegría prometida perdida
y los deseos de una buena vida fingidos…
mis pies no corren hacia tu lugar
pero te llevaste la esencia de lo que era no amar.

Cuarto menguante

Luz de ayer en porcentaje
revira en reversa la mente expuesta
todo parece intacto, pero nada guarda su sabor delicado
elijo dejar libre a la nostalgia
en su juego de hacer las paces con el pasado.

Indiferencia ajusticia a la sonrisa y el sarcasmo
conoces cada mueca, cada historia, cada luna llena
pero eres ajeno a mi esencia rutinariamente malcontenta
ajeno a mi deliberada condescendencia.

Por primera vez de viaje por la placidez en cuarto menguante
increíble cortejo al día para contradecirlo y verlo marcharse
tu aun paseas de noche con la misma historia ensombrecida…
no soy mujer que disfrute la monotonía.

No eres más quien me mintió aquella vez
extravié -torpemente pero con fe-
el momento en que me desprendí de tu amuleto
enclaustrándome en lo inverosímil de un juicioso “tal vez”.

Cada carta desperdició los años a tu lado,
leo una y otra vez el poema mal dedicado
solo observo en la distancia ese aroma asesinado
pero no hubo luto que atrajera mi interés por resucitarlo.

No hubo más ruidos, solo soy víctima de la comodidad
-siempre se disfruta recordar-
enemiga de tu demencia habitual
tus pies se deshicieron en intimidaciones y te quieros
se exaltaron tan fortuitos que derrocharon su propio mérito.

Una luminaria en cuarto decreciente
toca al espejuelo de muñecas y yo acaricio el paisaje
amablemente frustrada de no necesitar tu melodrama
exhausta y satisfecha de prescindir de tu adorno irremplazable,
de tu atuendo sugestivo.

La melancolía transitoria y un poco ingenua
no registra en el tiempo la hora justa
el día exacto de no extrañar tu abrazo
ni los sueños de viaje a la locura sin antifaces y descalzos.