Aunque haya mil historias y mil rumores, y las lagrimas recorran cada uno de sus lunares, ya no esta sola.
Tuvo mil historias y olvidó olvidarles
Malgastó caricias en los despertares
Rellenó enteritos mil y un pasaportes
Y ahora vengo yo a bajarla de ese viaje
Estudió carreras en los corredores
Sólo le queda mi amor pa’ graduarse
Lola se ha sentido sola entre un millón
Y murmura una canción
Lola, la y lo…
Lola
Se quedó atrapada en su dolor
Lola, Lola
Y lo sol a sol
Yo le trajé besos por aquellos bosques
Y un vestido con lunares de colores
Yo lloré en pedazos noches delantales
Inventé caminos puentes y horizontes
Vámonos
Lola, tú ya no estás sola, aquí estoy yo
Hazme un sitio en tu canción
Lola, la y lo…
Lola
Deja tu tristeza y vámonos
Juntos los dos
Tengo un lugar mejor
Que nadie te castigue en un rincón
Las tragedias deja que se vayan
Vales más
Ya no serás
Lola soledad
Tuvo mil historias y olvidó olvidarles
Sólo le queda mi amor pa’ graduarse
Vámonos
Lola, tú ya no estás sola, aquí estoy yo
Hazme un sitio en tu canción
Lola, la y lo…
Lola
Deja tu tristeza y vámonos
Lola, Lola
Y lo sol a sol
Lola, Lola
Y lo sol a sol
Lola Lola y lo…
Sola
Hablando de mártires y asesinos, de prostitutas y magnates, de placer y fe, de huidas y guillotinas, recordé que en esta vida la única opción es matar. Defendiendo lo indefendible, escudándose en terceros, protegiéndose en trincheras, huyendo de los calabozos, dejando atrás a los compañeros que te pueden retrasar, para no caer preso, tirando la piedra y salir ileso.
Así lo dice Nacho Vegas, en esta excelsa canción: Morir o Matar.
Te sentaste justo al borde del sofá como si algo allí te fuera a morder. Dijiste: “Hay cosas que tenemos que aprender, yo a mentir y tú a decirme la verdad, yo a ser fuerte y tú a mostrar debilidad, tú a morir y yo a matar.” Y después se hizo el silencio y el silencio fue a parar a una especie de pesada y repartida soledad, y la soledad dio paso a un terror que hacia el final nos mostró un mundo del que ninguno quisimos hablar. Y así eran nuestras noches y así era nuestro amor, comenzaba en el silencio, continuaba en el terror, y otra vez de allí al silencio. Dime, ¿para qué hablar de lo que pudo haber sido y de lo que jamás será, tratando de adivinar qué fue eso que hicimos tan mal?, si, en fin, se trata de morir o de matar. Así que, si aún andas por aquí, y alguien vuelve a prometerte amor, con dinero, encanto y alguna canción, por favor, prepárate para huir. Vete lejos y limítate a observar esta escena tan vulgar. Conoció a unas cien mujeres y a cincuenta enamoró, conoció a otros tantos hombres y con tantos se acostó, y fundió todo el dinero y la gente se cansó de escuchar noche tras noche la misma triste canción. Y ahora ve que el universo es un lugar vacío y cruel, cuando no hay nada mayor que su necesidad en él. Y encendiendo un cigarillo se comienza a torturar y habrá cerca alguien gritándole “hágase tu voluntad” y el “la culpa sólo en parte es mía y en parte lo es de los demás”. De lo que se trata es de morir o de matar, de morir o matar. Fue aquella gitana que nos leyó el porvenir, dijo “uno es el asesino y el otro el que va a morir”. Y salimos de allí y me miraste asustada y el miedo sonó en tu voz: “antes de que tú me mates, prefiero matarme yo”. Y emprendiste así tu huida y yo corrí a mi habitación y mezclé en una cuchara el polvo blanco y el marrón. Y con la sangre aún resbalando te llamé desde ese hotel: “Por favor, entiende que algo no funciona en mí muy bien”. Y al otro lado te oí llorar y yo seguí y no colgué, y me suplicaste: “Déjame de una vez, déjame de una vez”. Y tus párpados cayendo se me antojan guillotinas, y te observaré durmiendo y me pondré a susurrar: “nuestras almas no conocen el reposo vida mía, pero si hay algo que es cierto es que te quiero un mundo entero con su belleza y su fealdad. ¿Por qué no puedes aceptar que esto no se trata más que, amor mío, de morir o de matar, de morir o matar?” Moriré, moriré, moriré … moriré, moriré y es lo único que sé. Moriré, moriré … moriré y cuando lo haga al fin ya nada va a impedirme descansar y así obtendré la santa paz que en vida no gocé jamás, pues hasta morir la única opción siempre es matar, siempre matar.
Un par de extraños
bailan a ritmo de arrabal
en la cantina de moda
en el centro en la ciudad
se tocan sin reparos
los sueños pueden esperar
comparten cada nota
tienen ganas de intimar
el le dijo, “salgamos del lugar”
ella contesto que “si”, que “igual, que más da”
su corazón no esta completo
su decepción la encrespó
ahora toma amargo el licor
tomaron un taxi y despues de algunos besos
con caricias de alfoz:
“vamos a primera y mazatlan,
bailamos unas rumbas,
yo pago la cuenta y la habitación”.
era la reina quien buscaba
el manjar de la traición
el tatoo en su espalda
un ángel perdido de dios
dibujando entre sabanas
los pecados de la prision:
deseo, placer, pasión
se entregaron al fuego que consume la marea
no repararón en si llovia afuera
dos locos extraños soltaban la rienda
esta extraña carretera en sal sabe mejor.
Envuelto en el misticismo de tu templo
de la epopeya de tu boca en frenesí
caí rendido, moribundo a tus pies de diosa
sin medicina para el dolor
ni receta para el éxtasis
no me pude reponer de la estocada en el pecho
ni pude reparar en el placer de estar contigo
por que hace tiempo la cosa ya estaba dada:
finges siendo la dama cuando todos te ven
pero eres la prostituta de moda que de madrugada alquilé
buscando acantilados en tu cuerpo
caí en la trampa de volverte a ver
sudando el pañuelo de tu cabecera
cercenando la duda del placer
sentinela de tiempos sombrios
esperando un nuevo amanecer
los placeres nunca fueron prohibidos
en tu cama ni en el ajedrez
el jaque mate consumado
la reina sucumbio ante el alfil
los peones sirvieron de bufones
en la movida que los vi morir.
Dos cuerpos batiendose desnudos
con el toque de luz por la ventana
“vamos a despertar, nadar en besos
hechemos suertes, ¿quien va primero?”
me gusto hacerla de actor de reparto
en el guion que se escribio para tres
pocas veces la trinchera es el mejor trato
para los que tiene oasis y se quedan con sed
sin jueces, sin tenores, sin paraiso
ángeles de carne, besos y suspiros
la copa esta llena, la función espera
un tercio de ases sobre la mesa
con la botella haciendo giros
…lo que nos depara el destino.
¿Cómo hacerte saber que siempre hay tiempo ?
Que uno sólo tiene que buscarlo y dárselo,
Que nadie establece normas salvo la vida,
Que la vida sin ciertas normas pierde forma,
Que la forma no se pierde con abrirnos,
Que abrirnos no es amar indiscriminadamente,
Que no está prohibido amar,
Que también se puede odiar,
Que el odio y el amor son afectos
Que la agresión porque sí hiere mucho,
Que las heridas se cierran,
Que las puertas no deben cerrarse,
Que la mayor puerta es el afecto,
Que los afectos nos definen,
Que definirse no es remar contra la corriente,
Que no cuanto más fuerte se hace el trazo más se dibuja,
Que buscar un equilibrio no implica ser tibio,
Que negar palabras implica abrir distancias,
Que encontrarse es muy hermoso,
Que el sexo forma parte de lo hermoso de la vida,
Que la vida parte del sexo,
Que el “por qué” de los niños tiene un porque,
Que querer saber de alguien no es sólo curiosidad,
Que querer saber todo de todos es curiosidad malsana,
Que nunca está de más agradecer,
Que la autodeterminación no es hacer las cosas solo,
Que nadie quiere estar solo,
Que para no estar solo hay que dar,
Que para dar debimos recibir antes,
Que para que nos den hay que saber también cómo pedir,
Que saber pedir no es regalarse,
Que regalarse es, en definitiva, no quererse,
Que para que nos quieran debemos demostrar qué somos,
Que para que alguien “sea” hay que ayudarlo,
Que ayudar es poder alentar y apoyar,
Que adular no es ayudar,
Que adular es tan pernicioso como dar vuelta la cara,
Que las cosas cara a cara son honestas,
Que nadie es honesto porque no roba,
Que el que roba no es ladrón por placer,
Que cuando no hay placer en las cosas no se está viviendo,
Que para sentir la vida no hay que olvidarse que existe la muerte,
Que se puede estar muerto en vida,
Que se siente con el cuerpo y la mente,
Que con los oídos se escucha,
Que cuesta ser sensible y no herirse,
Que herirse no es desangrarse,
Que para no ser heridos levantamos muros,
Que quien siembra muros no recoge nada,
Que casi todos somos albañiles de muros,
Que sería mejor construir puentes,
Que sobre ellos se va a la otra orilla y también se vuelve,
Que volver no implica retroceder,
Que retroceder también puede ser avanzar,
Que no por mucho avanzar se amanece más cerca del sol,
¿ Cómo hacerte saber que nadie establece normas salvo la vida ?
Abordo de una nave
partiendo del puerto algazara
vamos camino al norte
entre desiertos, oasis y manantiales
si tienes sed
mis labios humedos te mantendran a salvo
si tienes frío
mis brazos extendidos te calmaran el llanto
por que puedo pensar ahora
en derramar mi vino en tu copa
y esperar, el dulce sabor de la victoria
podemos caer en tentación
por que así lo estipula el contrato
pero jamás dejaremos de soñar
con un beso tierno cuando pasen los años
si tienes dudas
te puedo convencer de lo contrario
buscando con mis manos
bajo tu blusa, un denario
bajo tu falda, la plata
estaremos al borde de las perversiones
pisando el acelerador
perdiendo el sentido con extraños de ocasión
y cuando llegue la noche
sabremos detonar las notas
de la guitarra eléctrica a la gloria sin piedad
si tienes valor
tomaremos vía estupor
rumbo a la luna
aunque nos cueste la libertad
…para ser libres.
Cuando te fuiste
dejaste en mi rostro una sonrisa
el corazón latiendo fuerte
prometiste volver…
tu abrazo de despedida
tu mano extendida
tu llamada y tu voz
indicaban que regresarias…
la carta en el buzón no tiene dirección
me dice que tu corazón esta a punto de infarto
y que ya no soy el mismo que te hacia reir
cumplire la condena
olvidare por un momento los buenos tratos
la caja de madera, el tarro de alcancia
la pijama, las madrugadas de película
olvidare por un momento
las yemas de tus dedos en mi cabeza
el recorrido de aceite vertebra por vertebra
el te de manzanilla cuando caí enfermo
sabes que tengo sueños un poco extraños
sabes que mi vida es una enferma rebeldia
sabes que no soy eterno,
y que prefiero las giras de blanco por el infierno
has sabido leer entre lineas mis secretos
te conte cada uno de mis misterios
tuviste en mi ciudad un hogar con agua y pan
y la mejor coleccion para tu oido
extrañare tus cambios de dirección
tu inocencia, tu atención…
extrañare tus risas y tus bromas
Quiero embriagarme de tu piel
alunizar en tu espacio prohibido
quiero amanecer ebrio de tus besos
cargarme con la luz de tus sonidos
envuelve mis sentidos
convénceme la piel con tus labios
alucinemos con perdernos los dos
desnuda mis gemidos reservados
se mi musa y mi quimera
la primera luz de las estrellas
se la bruja que me tienta
envenena tus lunares con hiedra
endulza con tus manos mis pupilas
tiende tu aliento de Sarín sobre petalos blancos
cubre mis miedos en tinta de carmín
desata la caricia que guarda mi calma reprimida
quiero conocer tus uñas en mi espalda
el roce de tu mano abajo de mi ombligo
quiero marcar mi destino con el ph de mi savia
sabia luna entregada
dejame conocer tus cavidades
ser el zahorí que busca agua
deja levantar las velas
el mastil en tu suave seda
desborda lo burdo del anhelo
regálame el atrevimiento de llevar al límite el deseo
lleva mi humedad a puerto y sin escalas
y navega en la piel de esta musa que desnuda
en las caderas sus alas.
Cargando la gillete en la guantera
una hoja en blanco y una pluma negra
enciendo la motocicleta
voy sin destino fijo,
quizás de anacoreta
hay islas que me esperan
en silencio y sin “contigo”
voy dejando atrás pecados en arena
no hay horizonte peor
que un baño de sangre en carretera
se ve en el cielo un tenue azul
el poemario que se queda para almas buenas
un ángel se olvidó de darme los buenos días
en el lontano se corto las alas
para olvidarse de que existo
perdí el control en el asfalto
lluvia de metales en el cuerpo
no puedo elegir quien me lleva
si el olvido o la melancolía…
ahora que las musas me dan la espalda
y los amigos no toman más mi vino
puedo alcanzar el cenit del bucanero
asaltando el puerto de Gardel