Una locura transitoria cómplice de nuestras malas intenciones, de nuestras emociones retratadas en cada frase, de pasiones que inspiran,  de sueños en trance, calamidades  vencidas a favor de nuestro dolor, sonrisas divinas que riegan la emoción y  la felicidad, voz muda a contra luz del amor e invadidos de tantas letras que visitan nuestra mente y llegan a tocar nuestro corazón las trasferimos al papel fiel que se sienta frente a nosotros esperando una nueva locura por plasmar convirtiéndose así en el testigo que nos acompañará.

Espacio que es más que un canal para llegar a aterrizar nuestras locas  ideas, ilusiones imposibles y algunas hasta prohibidas.

Solyluna, Suzu, Cadáver exquisito y  Canalla, cuatro autores no indiferentes a esta locura transitoria que nos une, un año  apreciando  diferentes formas de entender el mundo, de contagiar a los lectores con nuestros príncipes de cuentos de hadas, el orgullo femenino, las musas que van y vienen y el adiós por un amor perdido.

Se llevan el mérito esas fuentes de inspiración, personas queridas, despedidas que dejan ganas de odiar, las princesas de nuestros castillos de arena, los momentos que se roban nuestras ganas de ser buenos, el sobresalto por el sexo opuesto,  los triunfos convertidos en glorias, las piedras que nos hicieron caer y llegaron a obligarnos a saborear la derrota y aún así seguimos deseando que nuestra locura sea superviviente de nuestros arrojos, amiga de la soledad para convertirse en dualidad, compañera fiel que nos incite a soñar el  poder alcanzar todo eso que nos es imposible, lo que aún nos hace viajar.

Celebración por un año lleno de emoción, de lágrimas tristes por compañía, las cartas viejas que no traen nada de alegría, las sonrisas ajenas que nos llenan, los sorbos de tequila que nunca estuvieron demás, las confesiones que alcanzaron  susceptibilidad, viajes cortos y otros largos que nos llevaron mas allá del espacio, gritos tristes, alegrías que alimentaron vagos deseos, abrazos que regalaron algo mas que nuestra amistad.

Las gracias van a ustedes nuestros lectores por dedicar minutos a leernos e identificarse con nuestro sentido de representar cada momento, cada motivo, cada melodía que desprende nuestro corazón. Y no pretendiendo mover al mundo, ni arrancar estrellas, ni lunas nuevas, extendemos cada frase que plasmamos para seguir soñando, para no olvidar, para poder leer y recuperar vejas emociones y víctimas de una tonta nostalgia, seguir escribiendo para descargar nuestra razón y llenar de vanas pero firmes esperanzas nuestro loco corazón.

Algunos pensarán que un año es pasado pero para nosotros, es tiempo de celebrar…