Duende de mi almohada

Para el, “Mi porción de realidad” que a pesar de todo me acompaña y no le teme a mi locura ni a mis desmayos…y ahora, a las marcas en una piel que por mucho, ha sido de el….

La clave del acuerdo:
tu esquivas mi locura y yo tu excedente de cordura,
mis malas manías y erradas señales solo son el sobrante
de los besos azules y los silencios para alabarte.

Cuantas veces olvide el amor que te jure
la costumbre es estática pero yo… soy volátil!
mas de una vez me detuvo el miedo a enredarme en el desplacer
de no contar con un atajo y en el desliz mil veces te extravié.

No cuento (si existen) los besos ajenos robados
si crearon adicción también se jugar al ladrón,
el tiempo me da el placer de reconocer cuanto te he amado
y que es mejor la vida olvidando lo que seremos en cuentos pasados.

Me deshago del as que guardé entre los pies
destruirnos nunca fue un buen plan
me río de los motivos vanos,
de los que no se suelen mover por mera fe.

Conservo la vulgar rareza de no prescindir de ti,
la torpeza catastrófica de no extrañarte por no debilitarme
y entre tanto, solo puedo aspirar a volver a encontrarte.

Maestro de mis errores,
he odiado el no olvidarte en cada batalla
y de pronto eres mi refugio de nuevo,
la mano que me acompaña, duende de mi almohada.

Tu football y mi pintura
tu perfecto léxico y mi informal ortografía
mi pasión por las quietas letras y tu vicio por el desenfrenado ruido
mi cabello corto y tus ojos rasgados
tu realidad y mis locos sueños de contrabando.

No falta más en nuestro absurdo cuento
es tan imperfecto y tan romántico,
tan desesperante y tan viciado,
te veo a mi lado y no hace falta comprar caricias,
ni sonrisas… todo lo encuentro en nuestra utópico mercado.

Pero que va… si me veo en tu mirada igual que ayer,
que importa las veces que hemos discutido,
los errores, el pasado….
abrázame por que hoy no tengo planes de escaparme de tu lado.

Mañana querré prometerte que cuidaré tu vejez,
pero conoces el pronóstico de mi estado
que mas da si me tienes desde hoy,
deja de esquivar el resultado y disfrutemos de vivir
preparemos un viaje donde no habrá que despedirse,
mírame en ti, aún si llegara la ausencia…

Así son nuestros días… de viajeros
así son nuestras charlas… de aventureros
nada ha cambiado, que no nos limite el presagio,
así será cada desencuentro y aun con todo te quiero.

Vaya valentía decidir quedarte a mi lado
hace tiempo no me alegraba tanto un final tan inesperado
y sueño de noche y cada día amanezco buscando tus ojos
y estás ahí, a pesar de todo… y solo te veo
enamorándome de como inicia todo…

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