Archive for November, 2011

El día me presume de malas expectativas
de una corriente poco febril e instigadora
de una danza ambiciosa que deja la noche en quiebra
en parodias desconocidas
sin más luz que la de tu cintura…
-déjame vivir en las alturas-
pues no hay más luna que me llene los espacios en penumbra
no hay mas sonrisa que mi alma misma sintiendo en agonía
el amor y su juego de ajedrez
sarcasmo intencional
sueños en desventaja –siempre y cuando se discuta con el Rey-
en ocasos de madera y con una fina mueca de miel.

Me busca tu beso materializado en letras y papel
auténtica receta de alquiler,
para amarrar las horas libres al cielo
y aventar alguno que otro silencio en duelo,
bendito consuelo de mareo
curando la nostalgia pero ensuciando la pos venganza,
maldita incomprensión…
de una negación de forma casi compulsiva
como una conducta viciosa que sabe de demencia
y alteraciones con despedidas prematuras.

Gano de mi lado el juego de muestra
con la fotografía de las piezas en volcanes de rabietas,
a cuadros negros mi pintura de reversa
y aunque nunca lo resuelvas,
las leyendas se guardan en avaricia y piedras negras.

Cantinera, deme la botella de tequila que esta noche, no se pondrá el sol.

Recorriendo la ruta

Atrás quedaron los infames trucos de libertad
expuesto el corazón no se puede regresar
te dije adios un par de veces, y cien más
no lo pude evitar, algunas tragedias se sortean al azar

con la carga que dan las noches y la verdad
decidimos recorrer la ruta reparando en algún hotel
aligerando las penas con el veneno del licor
saltando de cama en cama, de orgasmos a breva

jugando a la ruleta en algun casino
apostando sin perder la compostura
entre llantos contenidos y algo de histeria
con la moralista doctrina que nos agobia

nos volvemos a ver cuatro estaciones después
con historias incompletas que aderezan
con braguitas de papel, azucar y sal: la cama.

Muñeca de abadía

Te buscan en la abadía
y parece que tienen prisa
un par de sueños y una loca pesadilla
quieren salvarte de las llamas del infierno
y no saben que has bajado un par de veces
con tus besos
a provocar el fuego

Te sigues vistiendo de dama
con tus tácticas lascivas
con ese diablito hibernando entre tus piernas
esperando que el gemido de súbito
sea una invitación a lo prohibido

de blanco esperas
que se manche con carmín el cielo
con la espalda descubierta
llevando a cuestas
los labios de la verdad
y la osadía

siendo en la cama un ángel
una muñeca de abadía
con cuernos bajo el sombrero
y cola bajo el vestido
sorteas los dias con tus rabietas
arrebatando besos
a la menor provocación.

2.29 am

2:29 indica el reloj, son las postrimerías del temblor
una ruina construida sobre restos de un planeta en extinción
decidido a perdurar más de la cuenta
sobreviviendo apenas de los hilos de un escrito
de una singular seducción, de la luz que guarda la noche
en esa gran esfera de nostalgia y perdición…

la luna se nos cayó en pedazos como cartón
no encontramos la cuadratura al día
ni en la agonía dimos con el perdón
no supimos despertar eternos en el mismo sillón
la luz del faro apenas alcanzó, no llego la esperanza
ni nos sedujo la brisa de la mañana
no quedó corazón en este barco
ni cartas de amor con posdata
en el cofre del pirata solo arena y un espejo roto…

en cada nuevo encuentro
la voz se escucha en tonos quedos
como para no despertar
al monstro que llevamos dentro
el diablo juega a hurtadillas
seduciendo con sus manos frías
sin importar que cuando el sol se asoma
se desatan las peores pesadillas…

tomo mi café, y acaricio tu pantorrilla
la llave maestra para mi guarida
cierras los ojos, sabes que este salvavidas
aún puede con los dos
a pesar de que en cada embestida
el destino no se tienta el corazón

el temor está en cada cara nueva: son espías
no bajas tu bandera
no guardo mi rebelión
pero siempre estarán en paz
tu piel, mis labios, y un eterno domino.

Sábado, por la noche

En mi extraño masoquizmo te marque
pensé: “sabado por la noche, imposible que este solo
lanzare la moneda quiza caiga a mi favor”
te hice la invitacion y la respuesta subio mi temperatura

larga fue la espera, senti que no llegabas
el reloj marchaba al compaz de mi pecho
una vez en el sofa, mis ganas se desmoronaron
tu constante interrogatorio, helo mi libido

llego compañia, ya no estabamos solos
recordé lo que dias atras dijiste:
“es muy facil hacerlo en tu casa”
la temperatura nuevamente subió

mis manos traviezas empezaron la accion..
rozaron entre tus piernas, igual que aquella primera vez
casi como un susurro dijiste: “no lo hagas”
y para mi fue un: “no te detengas”

el sofa resulto mas comodo de lo que pense
La pequeña luz que entraba por la ventana
era suficiente para ver tus labios mordiendo mis pechos,
y a tu lengua jugar con mi pezón

las caricias eran las indicadas para invitarte a pasar,
y yo estaba lista para que estuvieras dentro
la ropa no estorbo, los botones de tu pantalon se abrieron facilmente,
mi pijama dejo desnuda la puerta del templo

“Quiero hacerlo aquí!” No podía esperar más
no vacilaste y con astucia me subíste sobre tú miembro
y estaba ahí, lista, mojada y con la lubricacion perfecta para que me
hicieras gritar
me subí y baile al compás de los gemidos no expresados

el sofa resulto insuficiente, “Vamos a la cama”
la falta de esterilizante casi arruina la faena
“Acuérdate que estan en esa cajita”
más vale estar preparados para la proxima vez

yo arriba como un jinete, buscando llegar a donde me gusta que me lleves
disfruto tener el “control” y escuchar “vas a hacer que termine,
no te muevas así” todo eso para mi son ordenes contrarias
tu cara, tus gestos me dicen que voy bien

tu arriba me pones a mil, tus movimientos pausados,
rápidos, los pequeños golpes de tu genital
los besos, el contener los gemidos
pequeño concierto en silencio!!

terminar juntos es lo mejor de la batalla de sal
como empujas tu miembro con cierta rudeza
me gusta sentirte todo
quiero que termines otra vez en mi boca

quiero mas noches como esta
con tus reproches, los pleitos,
tus caricias, los besos
y la adrenalina de saber que no estamos solos.

Testamento de miércoles

Aclaro que éste no es un testamento
de esos que se usan como colofón de vida
es un testamento mucho más sencillo
tan solo para el fin de la jornada

o sea que lego para mañana jueves
las preocupaciones que me legara el martes
levemente alteradas por dos digestiones
las usuales noticias del cono sur
y la nube de mosquitos casi vampiros

lego mis catorce estornudos del mediodía
una carta a mi mujer en la que falta la posdata
el final de una novela que a duras penas leo
las siete sonrisas de cinco muchachas
ya que hubo una que me brindó tres
y el ceño fruncido de un señor
que no conozco ni aspiro a conocer

lego un colorido ajedrez moscovita
una computadora japonesa sin pilas
y la buena radio en que está sonando
el español grisáceo de la bibicí
ah la olivetti y el cepillo de dientes
no los lego porsiaca
lego tropos y metáforas de uso privado
que modestamente acuñe en la tarde
por ejemplo el astillero en que reparo mis sueños
el pájaro aleatorio que surge del crepúsculo
la cortina de lluvia que miro y no descorro
lego un remordimiento porque es aleccionante
y un poco de tristeza por que es inevitable
también mi soledad con la ilusión
de que el jueves resuelva no admitirla
y me sancione con presencias varias

lego los crujidos de mis viejas bisagras
también una tajada de mi sombra
no toda por que un hombre sin su sombra
no merece el respeto de la gente

lego el pescuezo recién lavado
como para un jueves de guillotina
una maceta con hierbabuena
y otra con un bionato que me hastía
ya que esta cargante convolvulácea
me está invadiendo el cuarto con sus hojas

lego el arte de los casi famosos
las letras en un libro que es mi tesoro
no todas por que algunas son mías
y no las presto, ni las canto, ni las entono

lego la sed de la rebeldía
la pared pintada como tatuaje, como bandera de abadía
no la luna pintada en el techo
esa la cedo sin condición

lego una nota de despedida
los amigos entenderan mi osadía
también unas copas de vino
olvidadas en el diván del destino

lego los suburbios de una idea
un tríptico de espejos que me agrade
el mar allá al alcance de la mano
mis cóleras por orden alfabético
y un breve y curioso estado de ánimo
que todavía no se si es inocencia
o estupidez malsana
o alegría

sólo ahora lo advierto
en paredes y anaqueles y venas
en glándulas y techos y optimismos
me quedan tantas cosas por legar
que mejor las incluyo
en otro testamento
digamos el del viernes

Nota de Mario Benedetti