Archive for February 2nd, 2010

Luciérnaga

No quiero verte llorar
ultrajada en el rincón de la sala
no quiero tu tinta de sal
que valdría más un cigarrillo en la cama

no quiero verte viajar
atravesando el mar del olimpo
inundando mejillas rosadas
desdibujando sonrisas
en cuadernos de reproches

por que las noches
en contextos de poesía afín
son amapolas vírgenes
dignas de un caballero ángel

tus luces asumen completa vanidad
aun cuando el amanecer no llegue nunca
cuando la ciudad no encienda
prende el fuego… luciérnaga

deja de contar historias a medias
que las otras mitades nunca se contaran
media los cuentos de tristes plebeyas
que las princesas no deben saber

besa la cicatriz que te mantuvo viva
la vez que la tormenta te dejo sin salidas
mira que un sueño profundo
jamás te cortara las alas

si abril no llega con la primavera
y las musas no salen de la enredadera
siempre encontraras un cadáver
dando vueltas por la luna
esperando su chica… luciérnaga

Historia a medias

“Cuando no te aman como amas…”

Contaremos nuestra historia mas siempre estará a medias
yo viviré como si te amara igual que el primer día,
pronunciaré ese “Te Amo” solicitando que me conquiste
y seguiré escuchando un “Te Quiero” vacío.
Siempre acompañándonos las mil y un lunas
el viejo refrán, lo recuerdo…
y de tanto desempolvar entre lo antaño
encuentro mi fiel refugio cuando asaltan los malos tiempos,
tu pensando en tener lo que no has tenido
yo deseando sentir lo que ya he sentido,
para cegarme y ser feliz
para que a mi mente se le ocurra que tu eres feliz
y al final del día mirarnos
seguido del beso que encierra el juramento
donde los acuerdos serán buenos recuerdos
pero como espinas que clavan cuando falten las palabras
y sobren las traiciones,
por que hicimos un pacto con ellas
aunque mi consentimiento no estuvo presente
tu firmaste por los dos y de eso se trata el cuento.
Una historia a medias,
de todo lo que me encierra
y la tanta libertad que a veces empaña
tu encerrado en mi prisión de estrellas
aunque te engalanes con otras “Doncellas”
mientras yo me ocupo en re-leer tus cartas y cocinar tus promesas
para al fin decir que somos la pareja perfecta
y que la perfección me recuerde entre mis sueños
que no es para mi tenerla entre mis anhelos.
Los pasos que dí me dirán que sigue
por que para adivinar tu andar no hay que ser un genio
y en tu esfuerzo de fidelidad yo no tendré nada que reprochar
las reclamaciones me las guardaré en el bolsillo
se que me servirán de mucho al final
cuando las lágrimas me aconsejen que no hay mas que dar
y la supremacía insista en que intente una vez mas.
Una historia sin dicha de final
por que es conformismo el no saberte amar
pero es elección el no quererme amar.
En nuestro cuento yo seguiré jugando a que te amo
mientras tu me sigas invitando
como si me siguiera la condena
o yo corriera tras de ella.