Persecusión en desliz

La pena valdría si en lugar de tu sombra acusativa
me topara ocasionalmente con tu recuerdo ensuciando mi memoria
o atormentando mis hálitos desmayados…
pero no me da mucho para pensar esta iniquidad.
Quiero imaginar que es solo para tropezar tu despistada aceleración,
cuando la cosa es de dos,
no puedes comprar el circo para una sola función.
Me sale mas barato pagarle su mensualidad a la soledad
que confiar en tu sarcástico ademán
con su tono tonto de adiós que nunca se va,
por que recordemos que era yo
la que rogaba por reírme en tu mirada mordaz
y estúpidamente,
pero esperaba volar con una agonía atada al lago de tu apatía,
para coquetear sin mas que dar,
con derroches secos de fantasía,
inventando letanías que atraigan milagrosamente tu risa,
tu antifaz de autentico perdedor
que trae mi mirada puesta para encender el fervor
y cerrar la puerta con antagónicos derechos
autorizados de un perspicaz autor.
Las quejas se pierden si la tinta que la voz me lee
no es para escribirle al mismo remitente,
pérdida en las ganancias si se invierte
en tus bruscos movimientos de demente
en tus finas sesiones de convencimiento alterno.
Fugaz persecusión recargarte en mi ardid
es mas fiel el viento que me roba el aliento
que tu infinita curiosidad de venderme tu tono viril.
Vanidades exasperas con tu paso de valiente conquistador
cuando no era el plan poner velitas y orarle a tu dios,
me auto invito a confesar que no eres el error
para dar el beso voraz que me ponga en tu altar.
El camino se hace eterno cuando no alcanzas el infierno
la convicción se balancea
ante tu inestable intuición de lo que recae en mi deseo,
pagarte los intereses de tu tiempo,
es mas sencillo que releer este invasivo cuento.

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