Ordinaria rutina

Cansada del bullicio, de las voces de la ciudad
el llegar a casa es un oasis el silencio.

El tintineo de las llaves aterrizando en la barra
incia la rutina que provoca las ansias de hundirme en el sofá
dejar el bolso en la silla, quitarme las botas y acurrucarme entre almohadones
esperar que pase la penumbra de las soledades.

A lo lejos se oye la banda tocar, una y otra vez la misma canción
y los ladridos cada vez que pasa alguien por la cerca de, supongamos que se llama Lola.

Recostada, con los ojos cerrados
me repito lo mismo que casi todas las noches
“hoy me dormiré temprano”, pero nunca pasa
el himno nacional toca la puerta antes que Morfeo.

Por mi cabeza deambulan miles de cosas
debería haber un botón para apagar pensamientos
se que los planes se olvidan con la luz de la mañana.

He llegado a la conclusión de que necesito un gato,
un perro u otro ser vivo que sirva de basurero intelectual
me he descubierto más de una vez hablando al espejo
cualquiera que escuche me llevaría directo al loquero.

Y no es que sea raro platicar a solas
lo malo es pelear y hacerme “la ley del hielo”
y que mi otro yo reniegue por tan injusta ley
solo le falta exigir un abogado de oficio.

Si tuviera tiempo que perder…

Despertar

Un nuevo capitulo espera en el tintero
donde se unan los fragmentos
de pecados venidos a menos
las migajas de luz con olor a desvelos
la poca esperanza
las semillas dejadas en campos de acero.

No dejará mentir la vieja tinta
en el desgastado papel
los ríos salvajes
sobre surcos en la piel
las costillas astilladas
donde se rompe la liana
y se pierde la fe.

Que el pasado teñido de rojo
como sembró despojos
también serpentinas
un oportuno despertar que anima
a sacudir el polvo de la rutina.

Piedra angular

Sentimientos encontrados
que marchan al compás de sus manos
las caricias hacen suspirar
los azotes gemir o llorar
tiempo a contra reloj
engranes fuera de ritmo
pierde terreno en su reino
la soledad asfixia el color de la locura
es un retrato abstracto sin vida
se regodea de mi la rapazuela
yo sólo se que nada se va a desmoronar.

Monocromo

Un parpadeo de bits un núcleo
un bohemio futuro alentador
tan minúsculo sol la diminuta luna
que se esconde entre la bruma

Una luz que multiplica
un eco acuoso de emoción
sublime dicotomía cautiva
lozano acecho al corazón.