Flight

Buscando mañanas, que no sean como ayer
sin brújula ni mapas que dirijan el paso
disfrutar la brisa del viento con un caminar tardo y pausado
inventando unas alas que no gane al nacer
imaginando volar con los brazos extendidos y los ojos abiertos
siguiendo las viejas vías del tren con destino a ningún lado
pequeñas luces de colores al amanecer
estrellas decorando la obscuridad
domando a las criaturas que me quieran detener
sin pactos que romper, sin leyes que seguir
una noche de calor y eternidad en la memoria.

*veinticuatro horas de silencio, el ratón con complejo de ardilla, mas loco se volvio!

Simplemente me gusta besar

Tratando de conseguir una presa
resulte siendo carnada para un pez del mismo color
las 3am en el reloj, vamos al bar al final de la calle
ese con banderas donde el amor no tiene plusvalía

Un poco azorados buscando una cara familiar
la chica en la pista se acerca franca y llana
“es su primera vez aquí? Podemos hacer un trío”
una propuesta poco usual, pero tentadora

Ya instalados en la mesa, otra bebida al sistema
que la sobriedad no llegue hasta despertar
chicos tocando sin malicia ni afán
sonrisas aquí, saludos allá

En la mesa de a lado la chica miraba al asiático
pero su interés estaba en alguien más
“mi amigo quiere saber tu nombre” susurre en su oído
“me llamo Olga, y mi novia Nayeli”
“carajo” maldijo, “me iré limpio de este lugar”

Yo estaba por la música y la compañía, no buscaba más
bailando sentí una caricia, “por qué me tocas así?” Reclame
la cara de asombro en mi amigo me dio la respuesta
la mirada picara de “Nayeli” me lo confirmo
una caricia más para reafirmar que había sido ella quien jugo con mis manos

Al llegar al baño note que alguien me seguía
no puse interés, es normal que los tragos te hagan entrar
habiendo tantos, quiso entro conmigo al mismo
Sonreí leyendo su intención

Secuestro mis labios con su boca
metió su lengua hasta tocar la mía
puedo asegurar que tenía maestría en besos
pudo estremecerme y hacerme sonrojar
pero ella quería más, y no me negaría a darlo
metió su mano dentro del pantalón
de manera astuta hizo a un lado la ropa interior
Sus dedos suaves y tersos encontraron el botón
hacia movimientos que me hicieron volar
Los gemidos se perdían con la música

Me invito a salir del lugar; “mi lengua puede hacerte gritar”
“Lo siento, No me gustan las mujeres, simplemente me gusta besar…”

In Memoriam.

La serpiente de luz sube la colina,
Mientras tú vas en busca de un lucero más allá del mar,
Vaya días los que se aproximan,
De lluvias y tristezas, llenos de melancolías.
Tu primer recuerdo llega a mi mente,
Entrando por esa puerta pude notar tu elaborado castillo y tu galaxia en guerra.
Cobardemente el llanto se esconde de mí,
No puedo dejar escapar mi doliente sentir,
Que juega con tus palabras diciendo adiós.
Aun no lo creo,
Tú, que siempre contaste con una sonrisa.
Tú, que siempre mostraste ánimo para seguir en la lucha.
Pero ayer fue distinto.
Te dices cansado y esta vez tu tono es serio
Intento hacerte sonreír y
Tu mano apoyada en la frente demuestra lo que hace tiempo se.
Recuerdo aquella pelota estrellarse en el cristal,
Tu palabras sobre la cabezona tu manera mordaz de hacerme notar,
Que en ella amor no voy a encontrar,
Las noches que cuidaste de mí y de papa,
Aquella llamada cuando supiste de tu cruel realidad
Y tantas otras cosas que en mi cabeza vuelan de aquí para allá.
Fuiste parte de lo mejor que me encontré en la vida
Amigo, confidente de vidas paralelas,
Elocuente, culpable frente a papa,
Familia y tantas otras cosas que ya no tendré más.
Perdona si no pude contarte mi sentir,
A ti que sin pena alguna vez me lo contaste a mí,
Es solo que nunca quise en mis palabras dejarte ir.
Siempre fui mejor que tú en cualquier deporte,
Pero en esta carrera aun no te puedo alcanzar
Llegará el momento que nos reencontremos en la eternidad.

Jose Alberto Rojas Garcia.

7mo aniversario de Locura Transitoria

Hoy cumplimos 7 años de estar en linea, y aunque esto es un barco encallado, vive con la nostalgia de aquellos que alguna vez estuvieron navegando. Nos quedamos sin capitán, en un puerto sin movimiento, desolado, con las grietas que deja el olvido, con la esperanza de encontrar quien suba el ancla y tome el timón.

Feliz 7mo aniversario.

Sr. mio

Escribo esto desde el cuarto de un hospital y en la antesala del quirófano. Intentan apresurame pero yo estoy resuelta a terminar ésta carta, no quiero dejar nada a medias y menos ahora que sé lo que planean, quieren herirme el orgullo cortándome una pata… Cuando me dijeron que habrían de amputarme la pierna no me afectó como todos creían, NO, yo ya era una mujer incompleta cuando le perdí, otra vez, por enésima vez quizás y aún así sobreviví.
No me aterra el dolor y lo sabes, es casi una condición inmanente a mi ser, aunque sí te confieso que sufrí, y sufrí mucho, la vez, todas las veces que me pusiste el cuerno…nó sólo con mi hermana sino con otras tantas mujeres…¿Cómo cayeron en tus enredos? Tú piensas que me encabroné por lo de Cristina pero hoy he de confesarte que no fue por ella, fue por ti y por mi, primero por mi porque nunca he podido entender ¿qué buscabas, qué buscas, qué te dan y qué te dieron ellas que yo no te di? Por que no nos hagamos pendejos Diego, yo todo lo humanamente posible te lo di y lo sabemos, ahora bien, cómo carajos le haces para conquistar a tanta mujer si estás tan feo hijo de la chingada…

Bueno el motivo de esta carta no es para reprocharte más de lo que ya nos hemos reprochado en esta y quién sabe cuántas pinches vidas más, es sólo que van a cortarme una pierna (al fin se salió con la suya la condenada)… Te dije que yo ya me hacía incompleta de tiempo atrás, pero ¿qué puta necesidad de que la gente lo supiera? Y ahora ya ves, mi fragmentación estará a la vista de todos, de ti… Por eso antes que te vayan con el chisme te lo digo yo “personalmente”, disculpa que no me pare en tu casa para decírtelo de frente pero en éstas instancias y condiciones ya no me han dejado salir de la habitación ni para ir al baño. No pretendo causarte lástima, a ti ni a nadie, tampoco quiero que te sientas culpable de nada, te escribo para decirte que te libero de mí, vamos, te “amputo” te mi, sé feliz y no me busques jamás. No quiero volver a saber de ti ni que tú sepas de mí, si de algo quiero tener el gusto antes de morir es de no volver a ver tu horrible y bastarda cara de malnacido rondar por mi jardín.
Es todo, ya puedo ir tranquila a que me mochen en paz.

Se despide quien le ama con vehemente locura.
Su Frida. México, 1953.

Poesía artesanal para gustos no tan refinados…