Si la noche te envuelve de penas.

Me das la espalda
pretendes ocultar tus dudas
encubriendo tu luna con luces y perlas,
puedo ver tu sufrir.
No soy quien para darte certezas
pero he sido la roca donde tus olas se estrellan.
En esas horas del crepúsculo
cuando te llenas de nostalgias y reproches
En ese tiempo que tu orgullo se viene abajo
y tus sombras proyectan
aquella figura que nunca has querido ser,
en ese momento en el que el silencio es asfixiante
y como acido te carcome el corazón,
cuando los grillos cantan
tortuosas canciones de amor
en la distancia aquel que siempre te es fiel
te escucha, te provoca,
y en ocasiones te hiere,
en el fondo y aunque duele,
sabes bien que la franqueza
es lo que ansiabas oír.
Ay luna tucumana
si la noche te envuelve de penas
y las penumbras te traen tormentas,
clama en tu cielo rojo
a ese ángel que erro en su andar.

Sin tocar su ser.

Ahora que estoy solo
he llegado a comprender
nuevas formas de amor y conexion.
No solo es el estar es lo importante
ni el sentir del roze de sus labios
sentir su corazon en mi pecho
y el reir a su lado lo que hace a estos locos amantes.
Es cada instante que pasas sin ella
la necesidad y la espeanza de volver para verla reir
es estar mas ligados desde el alma
reconocer a distancia sus prisas y sus calmas,
abrasando los anhelos y recuerdos,
mantener una ilusion,
promesas que se cumplan
y que estas hagan crecer la fe.
es admirar desde una sana distancia
ser suyo sin tocar su ser.

sin siquiera tocar su ser.

Octubre en la distancia

A la distancia solo queda la nostalgia de una prometedora amistad, desperdiciada, y los primeros de octubre para recordar.

Y es que a veces me detengo y adivino lo que pudo ser, las paredes golpeando en la frente, los labios rasgados, todas las cruces… otras mujeres. Porque no soy de los que siguen las reglas del juego, y aunque me ponga el disfraz de caballero, tengo un lobo adentro, hambriento.

Quizás has decidido jubilar los besos, y no ser carne viva para este demonio. Quizás los números rojos te dieron para girar en exceso, lejos de la aurora, cerca del paraíso.

Al otro lado de la carretera solo te puedo decir que dejas en bancarrota la primavera, sin desliz, sin mapa para rebeldes, sin el vicio de volver a empezar.

El calendario me dice que el licor se consume y no en mi mesa, felices treinta y tres …

It

ella goza de la buena lectura
un chocolate y un “monster” al despertar
es fuerte y no se rinde fácilmente
ama la puntualidad y odia esperar
con el estómago vacío es insoportable
es linda, amable y cariñosa
pero por tu bien no la hagas enojar
más de una vez ha sabido escucharme
y cuando triste he estado pregunta: “a quien tenemos que golpear”
nació el mismo día que locura
es fiel lectora, pero más que eso es mi amiga.

H.B.

P.D. Feliz aniversario Locura Transitoria!!

6to aniversario de Locura Transitoria

Desierto, y sin embargo, vivo. Este podría ser el epitafio para el sexto aniversario de locura transitoria. Y es que ya son pocas las musas que se dejan seducir, y muchas las labores en la ciudad. Se han cambiado los viajes de placer en la pequeña Francia, Sodoma y Gomorra son destellos del pasado, el presente lo marcan las horas a la espera de un futuro de gloria casera.

Ajenos al drama, así llegamos al sur, anclados a un puerto sin verbena, no existen planes de explorar cuerpos desnudos en arrabales clandestinos, ni noticias de tormentas al alcance. La fiesta termino.

El mapa en la flor no tiene salida, ni escape, vive a la par, contenida por futuras ofrendas. Con todo, la ubicación del tesoro es estimulante, un poco de aderezo en la voz para contar en cama fragmentos de cuentos delirantes.

Las nostalgias, nunca faltaron en la cantina del recuerdo. La crónica que sirvió un jugo suave al paladar, se mezcló entre las sombras de un instante de gloria.

Cada noche, en el umbral del olvido, las ganas son diluidas con la verdad, y cada día despierto, en el mismo sueño, buscando nuevas estrategias para viajar como un polizón en las caderas de la luna.

Ella, se mantiene, incluso en complacencia, como un fantasma que me agobia, y me despierta por las noches empapado de sudor y un beso surrealista.

– ¡Que maravilla! Un latido acuoso, burbujas en el vientre, nostalgias, y bienvenidas.

– Los genios no tienen hijos, sentenció la figura de mujer al fondo del espejo. – Musas si, como drogas, también, argumentó, para dar esperanza a esta locura. Zarparemos algún día para la crónica de nuevas aventuras.

Locura transitoria ha enmudecido este último año, tanto escritores como lectores han encontrado un mejor lugar para perder el tiempo. No tan felices son aquellos que se mantienen, sin embargo, saben que la vida da esos momentos de quietud. Cuanto mas tiempo el mar esté en calma, queda menos para que la tormenta se haga presente, entonces es cuando la tinta volverá a correr como un río de sangre.

Gracias a todos los que aun se atreven a visitarnos.
Gracias a Luna Roja que se mantiene conmigo en el barco, reparando el desgaste que provoca el estar anclado .

Gracias a mi cómplice de locuras, por permitir condimentar de historias la mesa, y la cama. Al chaparro por sus locuras, a mi princesa por sus éxitos, al monocromo que me sonríe en la pantalla, a todos esos pequeños bajitos que le dan sabor a la vida con sus sonrisas.

¡Salud!!! Que en el desierto, también hay vida. 6 años cumplidos.